Hay diferentes tipos de heridas, una son las heridas abiertas que son las que vemos fácilmente porque suelen ser con un corte en la piel y están las heridas cerradas. Una herida cerrada es una herida que no tiene un corte en la piel, pero que la hemorragia se acumula por dentro y que es más difícil que se infecte porque las bacterias tienen difícil acceso a ella, pero también puede ser más peligrosa. Aquí te contamos bien qué es una herida cerrada para que sepas detectarla y tomar las mejores medidas para que se cure.

La diferencia entre una herida abierta y otra cerrada es que en la abierta podemos saber la magnitud de la misma, sin embargo en la cerrada como la hemorragia ocurre internamente no sabemos qué nivel de herida es y puede llegar a ser de gran gravedad. Pueden ser más peligrosas que las abiertas porque afecta directamente a los vasos sanguíneos.

La herida cerrada más común de todas es un cardenal, en el que se ha producido un daño pero interiormente, los vasos sanguíneos se han roto por dentro y no hay hemorragia externa porque no hay ninguna fisura ni hay sangre. El color va cambiando según la curación de la hemorragia, cuando está morada es cuando se está empezando a curar y cuando es amarilla es porque prácticamente está curada.

Qué es una herida cerrada

La mayoría de las heridas cerradas se curan poniendo hielo sobre la superficie para que baje la hemorragia, y al cabo de los días termina por desaparecer. El dolor es interno, ya que no hay ningún corte en la piel. El hielo siempre hay que ponerlo con un paño, para que no tenga contacto directo con la piel y no produzca una quemadura. Aunque si ponemos la parte con hemorragia por encima del corazón, también se acaba cortando. El objetivo es que interiormente el cuerpo deje de sangrar, es decir, controlar la hemorragia y que así se produzca el moratón pero que no vaya a mayores, porque en caso de no poder controlarlo y que internamente siguiera habiendo sangre, habría que acudir al médico.

Este tipo de heridas son muy peligrosas, sobre todo en los accidentes. Cuando una persona tiene un accidente de coche, es probable que, aunque externamente no veamos que se haya hecho ningún rasguño, es posible que internamente sí. Esto es peligroso porque la sangre debe ser expulsada del cuerpo, por lo que si ha habido un golpe en la cabeza es probable que haya una hemorragia interna y si la sangre se queda dentro, podría afectar a los órganos vitales. Por este motivo, se suele poner a la persona del lado contrario al de la zona donde siente dolor, para que la sangre salga por el oído. Si se quedase dentro sería muy peligroso porque podría formar coágulos.

Por esto cuando tenemos un golpe y no es en un brazo o en una pierna que son los más habituales, sino que nos hemos caído de la bici y nos hemos hecho daño en la cabeza, es necesario ir al médico para asegurarnos de que todo está bien.

En un principio las heridas cerradas no se diferencian mucho de las abiertas, que son en las que si hay una incisión en la piel, como bien puede ser un corte con un folio. En este caso sí que hay problema de infección, porque si nos cortamos y luego un animal nos chupa la herida, puede contagiarnos gérmenes, algo que no ocurre con las heridas cerradas.

A priori no son más que hematomas en la piel y que se curan con mayor o menor brevedad. Esto depende mucho de cada persona y de la sensibilidad de su piel. El mismo golpe en dos personas diferentes es muy distinto. El primer factor que interviene es el color de piel, que por regla general cuanto más blanca es la piel más probabilidades de que haya cardenal, aunque sea simplemente porque hay mayor visibilidad. Y otro factor es la sensibilidad de la piel. Dos personas con el mismo tono de piel pueden tener el mismo golpe pero a una de ellas se le marca más que a la otra porque su piel es más sensible. Esto también se percibe en el tiempo que tarda el hematoma en curarse. Hay a personas a las que se les va en un único día, por muy fuerte que haya sido el golpe, sin embargo hay personas con la piel muy sensible que pasan semanas con el cardenal porque hasta que llega al color amarillo, que es que está a punto de curarse, tarde un montón. Si unimos una piel blanca, con una gran sensibilidad, además de que el cardenal se va a notar mucho, va a tardar bastante tiempo en desaparecer.

Consejos para las heridas cerradas

  • Si te has dado algún golpe, sobre todo en la cabeza, lo mejor que puedes hacer es ir al médico, explicarle lo que te ha pasado y que podrías tener una herida cerrada, él te dirá qué es lo que puedes hacer. Probablemente no sea nada grave, pero siempre es mejor asegurarse.
  • Si estás en un accidente y ves que uno de los afectados tiene un moratón en alguna parte de la cabeza, debes ponerle con la cabeza hacia el lado contrario para que la sangre salga. En ese momento todavía estás a tiempo de que no se produzcan coágulos, lo que puede afectar a los órganos vitales y ser de gran gravedad.
  • Si te has dado un golpe con algún objeto y te ha salido un moratón, ponte una bolsa con hielo o alguna bolsa de comida congelada para que te baje la hinchazón. Verás como al principio lo tienes de color morado y azul y luego el color va disminuyendo al amarillo hasta que finalmente desaparece.
  • Si eres una persona muy propensa a tener cardenales, lo que debes hacer es ir al médico porque puede ser que tengas problemas de vasos sanguíneos, que los tengas muy débiles y que con cualquier golpe se rompan y sangren, por lo que te sale el hematoma. A priori no es nada preocupante, pero siempre es mejor consultarlo con un especialista.
  • Ten a mano una crema para bajar la hinchazón del hematoma, si eres propenso a tener heridas cerradas. La crema lo que hace que es incide sobre la piel y llega a los vasos sanguíneos, haciendo que la herida cure antes. Del mismo modo que la hinchazón que tienes en la zona baje con mayor rapidez.
  • Si te acabas de dar un golpe muy fuerte ponte rápido hielo en la zona. Si no lo haces vas a tener una gran hinchazón, pero si te lo pones enseguida ésta bajará, aunque seguirás teniéndola.
  • Según el tipo de piel que tengas puede que necesites una crema u otra para reducir la duración de las heridas cerradas, por eso siempre lo mejor que puedes hacer es o preguntar en la farmacia o ir a un médico que analice tu tipo de piel y los productos que necesitas para curar las heridas cerradas en forma de hematoma, porque a lo mejor el producto típico que sirve para todo el mundo a ti no te hace tanto efecto porque tu piel es muy sensible y puede que requiera de un cuidado especial.
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