Todo el mundo durante su infancia,seguramente haya tenido que tratarse un esguince de tobillo, ya  es bastante común que se haya sufrido un esguince jugando al futbol, a baloncesto o con cualquier otro tipo de actividad física. Los deportistas son el grupo de personan que más esguinces sufren, debido a que la mayor parte del tiempo, están entrenando el deporte al que se dedican de forma profesional, o simplemente como un hobbie con el cual contribuyen a una mantenerse en forma.

En muchas ocasiones,  estas personas se presionan hasta el límite de su capacidad, con la finalidad de mejorar en su actividad y de mantener su cuerpo con un nivel de actividad óptimo. Esto por una parte es bueno, ya que cuando bates tus records personales automáticamente, tus objetivos se hacen más grandes y consigo más dificiles, pero además de una mejoría física también pueden repercutir en la salud de la persona.

Un esguince se define como un daño parcial de las fibras de los ligamentos, no llegando a ser una rotura total de dichas fibras. Este tipo de lesiones son de especial importancia, ya que afectan a las fibras de los ligamentos, las cuales con los nexos de unión de entre los huesos, confiriendo estabilidad a estructura ósea-muscular, es decir gracias a los ligamentos somos capaces de ponernos en pie, caminar , correr saltar o cualquier otro movimiento que puedas imaginar.

Cómo tratar un esguince de tobillo

La gran mayoría de las lesiones en los tobillos, son desconocidas para las personas que las sufre, ya que normalmente el individuo no nota ningún un dolor tan excesivo, como dejar de realizar su día a día, y por tanto no da la importancia que se merecen a este tipo de lesiones.

Cada esguince que puede darse en un persona, es diferente de otro, entonces para que los médicos y fisioterapeutas de sean capaces de identificarlos de forma rápida y sin lugar a error, los diversos de esguinces se agrupan en diversas categorías, las cuales podemos definir como:

  1. Esguince de tobillo de grado I: este tipo de esguinces se producen por un esfuerzo excesivo a la hora de realizar un estiramiento. En muchas ocasiones, por ejemplo cuando estamos realizando ejercicios de flexibilidad en la zona del tobillo, tendemos a aumentar la intensidad de dicho ejercicio, cuyo final suele ser, el sobreestiramento parcial de las fibras, y consigo la aparición de un esguince, estas lesiones conllevan varios de días de recuperación en reposo. El periodo de recuperación depende de muchos factores, pero generalmente oscila entre 10 y 20 días.
  2. Esguince de tobillo de grado II: son lesiones más severas que las de tipo I. En este tipo de lesiones, la ruptura del ligamento se hace efectiva. De esta manera, la articulación queda afectada, limitando la movilidad del propio tobillo. El periódo de recuperación estimado de forma general, suele oscilar entre 20 y 40 días desde el momento que el tobillo queda inmovilizado.
  3. Esguince de tobillo de grado III: cuando los ligamentos de la articulación del tobillo se rompen por completo, podemos plantear una nueva hipótesis alternativa a la producción de un esguince, esto dependerá de si en dicha lesión es necesario intervención quirúrgica o no es necesaria. En caso de no ser necesaria una intervención quirúrgica, el periodo de recuperación estimado para estos esguinces es de 8 semanas, equivalente a 2 meses; por lo tanto tendremos que olvidarnos de nuestra actividad física diaria, con el fin de que nuestro tobillo se recupera y vuelva a sus niveles óptimos de rendimiento.

Una vez descrito brevemente lo que es un esguince de tobillo y las categorías en las cuales se pueden agrupar cada una de las variantes que presenta esta lesión, que tan comunes en el mundo del deporte; estamos preparados para entender cómo  tratarlas. En este articulo vamos a hablar sobre qué hacer en caso de padecer un esguince.

Instrucciones para tratar un esguince de tobillo

 

  1. Tratamiento primario: es lo primero que debemos de hacer de tener un diagnostico claro sobre el tipo de lesión que padecemos. Este tipo de tratamiento, debe hacerse aplicando una varias directrices , de las cuales, voy a hablar a continuación:
    1. Reposo: es una de las medidas más populares a la hora de reponer fuerzas, tratar enfermedades o en nuestro caso, reponerse de lesiones. El tiempo recomendado por los expertos en medicina es de un día o dos de manera que la articulación no sufra carga alguna sobre sí misma. En casos excepcionales, realizaremos una carga parcial, por medio de muletas u otros artilugios de apoyo como puede ser una cachaba.
    2. Variar la temperatura: esta práctica es muy efectiva ante los esguinces de tobillo, la explicación aunque es simple, es bastante curiosa. El cuerpo humano dispone alrededor de 40.000 kilómetros de capilares sanguíneos, en los cuales se encuentra la sangre. Al aplicar calor y frío, lo que estamos haciendo es redistribuir el flujo sanguíneo, el cual pasa por las zonas afectadas acelerando la recuperación de las fibras de la articulación. Por lo tanto, en caso de presentar un esguince de tobillo, debemos aplicar frío las primeras 48 horas, de esa manera los receptores del dolor quedarán inhibidos, disminuyendo la sensación y reduciendo la sensación de dolor. Al finalizar dicho periodo, la sangre actuará sobre los ligamentos acelerando la recuperación.
    3. Compresión: gracias a esta práctica, fijamos en una posición el tobillo evitando los movimientos bruscos. Como la zona se encuentra comprimida, reducimos el nivel de hinchazón aun más. El vendaje debe ser firme y uniforme, no apretando excesivamente, con el fin de que pueda seguir circulando sangre a través de la zona; ya que en caso de no circular la sangre necesaria por la zona, puede desencadenar problemas de mayor envergadura.
    4. Elevación: mantenemos la pierna en alto por encima del nivel del corazón. La explicación es la siguiente; la inmovilización del tobillo conlleva que el flujo sanguíneo se ralentice, esto puede provocar lesiones en los vasos sanguíneos de nuestro (venas, arterias…) , por lo tanto al levantar la pierna el volumen de sangre que llega al tobillo disminuye, solventando el problema de la circulación.
  2. Tratamiento con fármacos bajo prescripción médica: la utilización de medicamentos para el tratamiento de esguinces e incluso de otras lesiones, tiene dos explicaciones, la primera consiste en ayudar al cuerpo a regenerarse cuando él por sí solo no puede, y la segunda consiste en realizar una recuperación más rápida en comparación con el tratamiento primario mencionado anteriormente. Medicamentos considerados como antiinflamatorios no esteroideos, como pueden ser el Ibuprofeno, el paracetamol y sus derivados, hacen que la sangre se vuelva más líquida, con el fin de que se produzca una circulación más fluida, con la cual la sangre podrá seguir actuando sobre los ligamentos articulares sin provocar hinchazón en la misma.
  3. Tratamiento fisioterapéutico: esta metodología de recuperación requiere la supervisión y cuidado de un fisioterapeuta, por lo que se recomienda no tomar este medidas de por cuenta propia y llevarlas a cabo bajo la supervisión de un experto en la materia. Los pasos a seguir son los siguientes:
    1. Movilización temprana: es un tratamiento que pese a tener en cuenta el reposo dentro del mismo, lo que busca conseguir es un movimiento del tobillo con una mejora paulatina en la rotación del tobillo, es decir, que a medida que va pasando el tiempo el paciente aumente la movilidad en el tobillo.
    2. Baños de contraste: al igual que la aplicación de frío y calor, los baños de contraste mejoran la circulación en el tobillo. Es recomendable acompañarlos de masajes en la zona; siempre y cuando se lleven a cabo por personal especializado en la materia.
    3. Fortalecimiento de los músculos: una vez recuperado o incluso con un grado importante en la recuperación, podemos realizar ejercicios básicos para aumentar la musculatura, previniendo así , posibles lesiones en el futuro.
    4. Reeducación propioceptiva: consiste en la aplicación de ejercicios básico hasta que el propio musculo o articulación quedan rehabilitados , para poder volver a realizar una actividad física similar a la anterior a la lesión.

Consejos para tratar un esguince de tobillo

Una vez conocidas las formas de tratar un esguince de tobillo, también es importante aprender a evitarlos, ya que como hemos oído muchas veces a nuestros padres, “es mejor prevenir que curar”. Los consejos que puedo daros para evitar esguinces en los tobillos sobre todo a corredores son:

  1. Calentamiento: antes de empezar de con el deporte, hemos de realizar un calentamiento contundente y dinámico.
  2. Propiocepión del tobillo: llevar a cabo una serie de ejercicios específicos para fortalecer las a articulaciones del tobillo. De esa manera forma, tu tobillo estará preparado para los diferentes niveles de entrenamiento a los que estas acostumbrado a entrenar
  3. Calzado adecuado: unas buenas zapatillas te permitirán aumentar tu rendimiento físico, así como un buen posicionamiento del pie en proceso deportivo. Al usar unas zapatillas de calidad no solo estás cuidando tu tobillo, si no también tu rodilla y tu pie en los cuales también pueden aparecer lesiones. Otro consejo muy importante en el calzado, es apretar bien tus cordones para que tu pie vaya bien fijado evitando, torceduras, malas pisadas y cualquier otro tipo de anomalías que puedan darse durante tu tiempo de actividad física.

 

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