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Estamos en las 21 semanas de embarazo y ya empezamos a notar los cambios en nuestro cuerpo.

Seguramente la ropa ya nos está quedando un poco apretada e incómoda, lo que significa que tenemos que ir urgente a comprar ropa más grande y apta para embarazada como unos vestidos bien holgados, pantalones y blusas. La ropa materna puede que no luzca muy a la moda ahora, pero dentro de unas cuantas semanas nos sentiremos agradecidas por esas bandas elásticas en la cintura y los holgados sostenes.

Tu bebé ya mide casi 30 cm y pesa 360 gramos, su forma es de una personita en miniatura pero cabe en la palma de la mano. Nunca deja de moverse, mueve sus brazos y piernas, comienzan a formarse sus pestañas.

El sistema digestivo del bebé le permite tragar líquido amniótico, absorber parte de este líquido en el intestino delgado y pasar el resto al intestino grueso. Estas funciones permiten que el sistema digestivo vaya madurando y creciendo. Al mismo tiempo, el líquido amniótico absorbido contiene nutrientes necesarios para el desarrollo del bebé.

En esta etapa te sientes bien, muy bien porque todavía la panza no está tan grande como para causarte molestias.  Disfrútalo, ya que en el tercer trimestre las cosas cambian.

Instrucciones

  1. Puede ser que en estos días comiencen a aparecer algunas várices o arañitas en las piernas.  Consulta con tu médico, tal vez te recomiende alguna medicación natural o crema para prevenirlas.  En general la mayoría desaparecen luego del parto. Los ejercicios también son efectivos así como levantar las piernas para que la sangre circule.varices 21
  2. Por otro lado, si tienes molestias en la zona lumbar  puedes intentar comenzar a usar una faja de embarazo para disminuir el peso del abdomen.21
  3. Los ligamentos que sostienen el útero pueden causar malestar al estirarse a medida que tu útero crece.  Este malestar puede sentirse como un pinchazo intenso en un lado de tu abdomen, especialmente cuando te mueves. Para aliviar este malestar debes descansar  y traer ambas rodillas hacia el pecho. Este dolor  debe comunicarse siempre al médico, especialmente cuando se irradia a la región lumbar o se acompaña de otros síntomas como sangrado u contracciones.
  4. A partir de la semana 21 de embarazo, ya es normal que empieces a notar que tu hijo se mueve. Este movimiento será más evidente por la noche, cuando estés acostada. Puedes empezar a ponerle música y a hablarle. Como ya puedes saber el sexo, puedes incluso empezar a pensar el nombre que le pondrás y llamarle por su nombre cuando te dirijas a él.desc 21
  5. Tu bebé mueve alrededor de 50 veces por hora, pero en el momento que más notas sus movimientos es cuando te recuestas a descansar, especialmente si has comido antes, el bebé se activa. Durante el día, al estar tú también en movimiento no puedes sentirlos tanto.
  6. Así como tiene momentos de intensa actividad, el bebé también duerme largas siestas. Si pudieras verle a través de una ecografía observarías que adopta posiciones muy peculiares, con las manos en la barbilla, chupándose el dedo, con la barbilla sobre el pecho…
  7. Aunque esté despierto, todavía permanece todo el tiempo con los párpados cerrados. Será un poco más adelante cuando por fin abra los ojos por primera vez.24 sem
  8. Tu abdomen va creciendo a medida que crece el útero. Ya se te nota la tripita. El ombligo puede aplanarse o salirse hacia fuera en forma de hernia. Los músculos que forman la pared del abdomen se estiran hacia los lados, pudiéndose separar en la línea media. Si esto ocurre se produce la llamada diástasis de rectos. Lo verás de forma más evidente cuando te tumbes y levantes la cabeza mirando al abdomen, pues aparece como un bulto en la línea media. No es doloroso y no es peligroso ni para ti ni para tu bebé. Además, notarás más fácilmente moverse a tu hijo.
  9. Con cada embarazo, esta separación se hace más evidente, y aunque el ejercicio puede fortalecer los músculos abdominales, la separación seguirá estando. Una faja puede ayudarte a deshacerte de esa zona abombada de la mitad del abdomen.
  10. En esta etapa el médico puede pedirte que te hagas algunas pruebas como es una que consiste en extraer sangre de la vena del cordón umbilical mediante una aguja que atraviesa la pared abdominal y la pared del útero. Esta prueba se realiza a través de control ecográfico y requiere un consentimiento informado por parte de los padres. Esta prueba  sirve para detectar anomalías genéticas, enfermedades sanguíneas, infecciones e incompatibilidad de Rh. Esta prueba se realiza a partir de la semana 21 de embarazo porque el cordón umbilical ya tiene un tamaño lo suficientemente grande como para acceder a él y pincharse con una aguja.
  11. No todas las embarazadas deben hacerse esta prueba, sólo se realiza con objeto diagnóstico para confirmar una sospecha ecográfica. También tiene un uso terapéutico cuando se diagnostica una incompatibilidad Rh entre la sangre fetal y materna y es necesario hacer transfusiones sanguíneas al feto dentro del útero, para evitar la anemia del feto debida a la destrucción de sus glóbulos rojos por anticuerpos de la madre.
  12. La buena alimentación, mantenerse saludable, alimentándose adecuadamente y controlando el peso es fundamental para que te sienta bien.21

Que Necesitas

  • Control y seguimiento médico del embarazo
  • Ejercicios para prevenir las várices
  • Control de molestias como pinchazos en la zona lumbar
  • Ropa cómoda y holgada
  • Alimentación equilibrada y control de peso

Consejos

  • No nos olvidemos de la ropa interior, no hay nada peor que sentirnos apretadas e incomodas con la ropa cuando estamos embarazadas. Debemos tener un buen soporte para los crecientes pechos y bragas que quepan en nuestra expansiva barriga.
  • Recordemos también que nuestros pies y tobillos tienden a hincharse, así que los lazos o cintas en nuestro calzado son una buena idea. Debemos usar zapatos cómodos y con bajo taco o zapatillas anchas.
  • Caminar un rato cada día ayudará a prevenir la aparición de várices, ya que mejorará la circulación a nivel de tus miembros inferiores.
  • Si no realizaste los estudios de sangre del segundo trimestre es un buen momento para hacerlo.
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