La acetona es un una enfermedad infantil que también se conoce como cetoacidosis o cetosis, vómitos cíclicos o acetonemia, ésta se da cuando la cantidad que se tiene de acetona en el organismo resulta ser en más cantidad que la que el hígado está en capacidad de metabolizar. Continúa leyendo Acetona – Causas, Detección y Tratamiento.

La acetona entonces podemos decir que viene a ser un síntoma relacionado con un trastorno de la alimentación y a la cual la pueden acompañar otras enfermedades. Esta crisis puede aparecer en niños entre los tres y diez años siendo más propensos los más pequeños de tres a cinco años, por lo general resulta ser benigna.

Qué es la acetona (crisis)

Se presenta cuando en el organismo se da una acumulación grande de cuerpos llamados cetónicos, los cuales no es posible eliminarlos, de este modo la acetona y también otros cuerpos de este tipo van a la sangre. Estas sustancias las produce el hígado cuando las grasas se degradan y por lo general los riñones se encargan de eliminarlas, pero si el organismo no tiene buena glucosa, éstas se van acumulando en la sangre.

La reserva del azúcar en los niños es más compleja, deben proporcionar una energía más duradera, pero el azúcar se agota mucho más rápido que en los adultos, es entonces cuando el organismo necesita otra alternativa de energía y es así como acude a las grasas.

Una vez el organismo empieza a quemar las grasas, él mismo se encarga de producir las sustancias que son llamadas los cuerpos cetónicos, estos son el ácido beta hidroxibutírico, el ácido llamado acetoacético y la acetona, esta última es una sustancia que es volátil y cuando ésta se contacta con el aire se desprende un olor parecido al de una manzana que está podrida.

Los niños están en más actividad y por ello sus organismos precisan de más nutrientes para así mismo enfrentar los cambios que el cuerpo necesite para poder tener un buen crecimiento.

Por ello es muy importante que los más pequeños tengan una excelente alimentación en la cual se deben incluir bastantes azúcares, pues el cuerpo los consume de una manera muy rápida y si se queda sin éstos empezarán a aparecer síntomas que no son agradables para los niños que los tienen y tampoco para quienes estén cerca de ellos, esto se da, como ya lo expresamos antes, porque el cuerpo empieza a utilizar las grasas en reemplazo de los azúcares para poder tener energía y cuando se queman éstas se empiezan a descomponer varias sustancias entre las que encontramos la acetona, la cual es gaseosa y volátil y por ello es que se produce mal olor cuando se contacta con el aire, un olor a podrido que sale por el tracto gastrointestinal y como consecuencia se dará una halitosis muy desagradable.

La crisis de acetona realmente no se trata de una enfermedad, sino que es un mecanismo que tiene el organismo de defenderse cuando ve que las reservas que tenía de azúcar se acabaron. Es importante saber que los niños precisan de cuatro veces más glucosa que los adultos, puesto que las reservas que tienen de azúcar son limitadas.

Señales y síntomas de qué el niño puede tener acetona.

  • En primer lugar sería el olor, pero también se acompaña de inapetencia, irritabilidad, somnolencia, cansancio, así mismo pueden presentarse vómitos, malestar general, dolor de estómago, ojeras, jaqueca, que el niño tenga su lengua algo seca y fiebre, esta última viene a ser la más grave pues el metabolismo se acelera y  por lo tanto el problema se agrava, así que hay que tratarla bien para la pronta recuperación.
  • Hipoglicemia, la cual se da porque no hay azúcares suficientes.
  • Mal aliento y olor feo en la orina.

Las causas de cetosis o acetona

Hay algunas situaciones que podrían hacer que apareciera la acetona en los niños:

Ayuno

Si el niño está en un estado de ayuno por un tiempo prolongado, se puede presentar la acetona, pues el cuerpo no puede disponer de sus azúcares y comienza a sacar la energía de la grasa.

Muchas veces por los horarios de los colegios y porque el niño insiste en querer dormir un poco más o hacer un poco de pereza antes de levantarse para organizarse e ir a la escuela, hace que los papás no les den un desayuno apropiado o incluso omitirlo y hay que tener en cuenta que el cuerpo también tiene desgaste durante la noche y si se le suman las horas sin comer desde la noche anterior, el cuerpo comienza a agotar todas las reservas y luego a descomponer la grasa y así es como empiezan a aparecer los otros síntomas.

Alimentación desordenada

Si la alimentación del niño se ha basado sólo en puras grasas como por ejemplo papas fritas.

Fiebre y actividad física

Si el niño ha tenido fiebre y ha hecho esfuerzos físicos prolongados.

Fiebre

Cuando a los niños les da fiebre les da inapetencia, no les provoca comer nada por su malestar, lo que hace que el cuerpo consuma más rápido los azúcares, por otro lado cuando hay una alta temperatura, independiente de cuál es la enfermedad, el metabolismo se acelera para de esta forma poderse recuperar del problema, pero esto hará que se consuman todas las reservas de una manera muy rápida, mucho más que cuando el niño se encuentra sano, y esto sumado con la falta de alimentación sin duda provocará la aparición de acetona.

Vómitos

Si el pequeño ha tenido vómito también se puede presentar la acetona, pues de este modo puede haber eliminado las reservas que tenía de azúcares,  aunque a veces se da el caso contrario, que los niveles altos de acetona hagan vomitar al niño.

Nota

Varias pueden ser las causas de la crisis de acetona, pero todas estas llegan al mismo punto y es el que los niños necesitan niveles de azúcar más elevado que el de los adultos, por ello un trastorno alimentario o digestivo hará que se ausenten los azúcares necesarios, luego se utilizará la grasa y por último aparecerán los niveles altos de acetona.

Detección de la acetona

Los cuerpos de este tipo son eliminados con la orina y también por medio del aire que surge de los pulmones. Los cuerpos entonces se podrán identificar por medio de la orina, para ello se utilizará un stick urinario el cual se encargará de detectar la acetona, lo que se debe hacer es tomar unas gota de la orina del pequeño y mojar el stick y éste tomará algún color dependiendo de si hay alguna presencia de acetona o no. Si este sale positivo se debe hacer una buena dieta con el niño y si sale negativo es bueno ir al pediatra para saber por qué los malestares del chico.  Este stick se puede conseguir en las droguerías y farmacias.

Tratamiento de la crisis de acetona

Tanto para tratar como para prevenir la acetona, es muy importante la buena alimentación del niño. Recordemos que la acetona como tal no es una enfermedad, pero sí es un síntoma que se da por un desajuste alimentario, así que si esto no dura más de veinticuatro horas, los tratamientos se podrán hacer encasa.

Dieta regular y sana

Si se tiene una dieta así, se puede evitar la presencia de acetona, pero si el niño ya tiene acetona, se le puede dar una manzanilla endulzada con miel o azúcar la cual se debe ir tomando de a pocos, también jugos de fruta con azúcar.  El niño deberá beberlos por sorbos, ya que si lo hace de manera rápida podrían producirse vómitos, porque el organismo no toleraría una gran descarga de azúcares.

Los alimentos

Se deberá evitar dar leche condensada y agua que es carbonatada, si el niño no está vomitando se le pueden dar alimentos como galletas, yogur y cucharadas de miel.

Vómitos

Si hay presencia de vómito y el niño ha consumido muchas papas fritas y dulces, esto se debe dejar a un lado y hacerle un menú que sea ligero pero rico en carbohidratos como son papas, arroz, pan y pasta, acompañados de verduras y frutas y sin lácteos, carne, fritos, embutidos, chocolates ni dulces, cuando se empiece a recuperar se le puede empezar a introducir en la alimentación tostadas untadas de mermelada y yogures descremados con azúcar, entre otros.

Visita al pediatra

Por lo general la acetona se mantendrá como debe ser con una buena dieta, pero si la acetona sigue ascendiendo a pesar de esto es bueno recurrir al pediatra.

Prevención de la acetona

Para poder prevenir la crisis de acetonas es importante tener hábitos que sean saludables, no es un secreto que entre los consejos de los médicos para los tratamientos siempre está que lo mejor es poder prevenir el problema y evitar que aparezca. Una dieta alimentaria y una vida que sea saldable es lo que los padres deben darle a sus pequeños para evitar la aparición de la acetona, que aparte del malestar que le provoca al niño, por el olor que se desprende, el pequeño podría ser rechazado por sus compañeros e incuso sufrir de bullying.

El desayuno

Es importante que el niño desayune y que éste sea bueno, así el niño tendrá la energía necesaria que requerirá para el tiempo que esté en la escuela y también para recuperar aquellos azúcares que perdió en el periodo de sueño, de esta manera el cuerpo no necesitará usar las grasas del organismo.

La dieta

La dieta deberá ser equilibrada, las grasas no deben estar sobrecargadas o desproporcionadas en comparación con los otros nutrientes. Si no hay un equilibrio y las grasas son muchas, es muy posible que el organismo comience a hacer uso de ellas.

El ejercicio

Como se sabe, cuando se hace un esfuerzo que es físico de forma prolongada o se hace ejercicio, se pierden sales, minerales, agua y azúcares. Por eso los niños deberán hidratarse bien y también consumir alimentos de forma adecuada después de haber hecho deporte, de este modo se podrá prevenir la aparición de la acetona.

Los vómitos y la fiebre

En cuanto a esto sí es más difícil tener una prevención para que no aparezca la acetona, pues no podemos evitar que el niño sienta malestares cuando tiene alguna enfermedad. Lo que se debe hacer es tratar estos problemas de forma rápida cuando aparezcan los síntomas.

La acetona y la diabetes en niños

Hay algunos casos en que los síntomas pueden estar dando señales de otra patología y habría que tener cuidado, entre esto podemos encontrar la diabetes infantil, una enfermedad crónica en niños que es frecuente, esto se da debido a que el páncreas no produce la cantidad suficiente de insulina, si este es el caso es importante tratarlo con el médico.

Notas

  • Este es un artículo informativo, nunca olvides consultar a tu médico quien es el que tiene la potestad de poder diagnosticar y recetar.
  • En muy raras ocasiones la acetona se dará en menores de un año.
  • Recuerda acudir al médico si la acetona no baja en 24 horas, la cetosis grave puede ser peligrosa.
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