La hemoglobina es una sustancia muy importante en nuestra sangre, ya que regula el nivel de glóbulos rojos y estos son fundamentales para transportar el oxígeno por nuestra sangre. La hemoglobina contiene grandes cantidades de hierro y es lo que produce el color rojo de nuestra sangre. Los niveles habituales son de 13 a 18 en hombres y de 12 a 16 mujeres. Normalmente cuando la gente habla de la hemoglobina suele referirse a la falta de ella o a tener niveles muy bajos, que es lo que produce anemia, es decir, una falta de hierro en nuestra sangre, algo mucho más habitual entre mujeres que entre hombres. Por ello solemos pensar que lo mejor para nuestra salud es tener unos porcentajes elevados de hemoglobina. Sin embargo esto no es del todo cierto, ya que los niveles deben estar entre los rangos anteriormente señalados. Una concentración muy elevada en nuestra sangre también conlleva peligros para nuestra salud, pues puede provocar coágulos sanguíneos, al espesarse la sangre, y estos a su vez provocar un paro cardíaco o infarto. Por tanto es importante mantener estos niveles en equilibrio. Si te has hecho una análisis de sangre y has descubierto que posees una proporción de esta proteína en sangre demasiado alta seguro que te estarás preguntar cómo bajar la hemoglobina. No te preocupes, a lo largo de este artículo te explicamos cómo puedes hacerlo:

¿Que necesitas para bajar la hemoglobina?

  • Cambiar tus hábitos de vida

Instrucciones para bajar la hemoglobina

  1. El primer cambio que debes realizar en tu vida es el de dejar de fumar. La acción de fumar suele repercutir en un aumento de esta proteína. De hecho los estudios al respecto demuestran que los índices más elevados se encuentran siempre entre fumadores. Además la hemoglobina alta se encuentra también asociada a enfermedades pulmonares. Asimismo si eres fumador y un análisis sanguíneo revela exceso de hierro en la sangre deberías hacerte pruebas pulmonares ya que es posible que tengas problemas respiratorios asociados, y si sufres de estos deberías dejar de fumar inmediatamente. Abandonar este hábito seguramente te cueste mucho pero tu salud se beneficiará enormemente. Tras los primeros meses sin fumar notarás cómo tu capacidad pulmonar aumenta, tienes más resistencia e incluso tu piel rejuvenecerá. ¡Todo son ventajas!                                                                 your-20198_640
  2. Otro punto fundamental que influye dramáticamente en los niveles de hemoglobina en sangre es la altitud. De hecho si vives en un lugar muy elevado lo más importante será que te mudes a una zona más baja, a ser posible a nivel del mar.
  3. Vinculado al punto anterior existen otros factores como realizar montañismo y senderismo que también pueden convertirse en un riesgo. Obviamente esto solo ocurre si dichas actividades se realizan muy a menudo y por zonas muy altas. No te preocupes, no tendrás que abandonar el deporte que te apasiona simplemente deberás sustituir unas rutas por otras y concentrarte en lugares a un nivel bajo de altitud.
  4. Bebe mucho. La deshidratación es, junto con el fumar, otra de las causas más habituales que pueden favorecer el aumento de los niveles de hierro en sangre. Lo ideal es beber agua, aunque también puedes beber zumos o bebidas con sales minerales. Las personas tendemos a beber menos agua de la que nuestros cuerpos necesitan. De media se supone que deberíamos ingerir unos dos litros de líquido (no solo a través de lo que bebemos, sino también del líquido incluido en la comida). Beber tal cantidad de líquidos es algo que no solemos hacer de forma natural, por lo que debemos elaborar una rutina para acostumbrarnos a ello. Te recomiendo que fijes una cantidad de vasos de agua que debes beber en determinada franja horaria. Por ejemplo: dos vasos por la mañana, otros dos al mediodía y otros dos por la tarde. Es solo un ejemplo, pero verás que al hacerlo de esta forma puedes recordar fácilmente la cantidad de líquidos que has tomado. Si sufres deshidratación leve, algo bastante habitual, al comenzar a realizar esta rutina y rehidratarte te darás cuenta de cómo mejora tu salud. Disminuirán las migrañas y los dolores de cabeza y notarás tu piel rejuvenecida.
  5. Toma aspirina una vez cada dos semanas. Como todo el mundo sabe la aspirina produce que la sangre se diluya. Por ello será de gran ayuda para que no se produzcan coágulos en tu sangre. Recuerda que los niveles altos de hemoglobina producen que tu sangre se vuelva más espesa y tomando aspirina consigues invertir el proceso. No aumentes la dosis, esto es muy importante. Un par de aspirinas al mes es más que suficiente. Si tu sangre está demasiado diluida también será un problema, ya que un ligero corte puede convertirse en una hemorragia sin control.
  6. Dona sangre. Al sacar sangre tu organismo se ve obligado a volver a producir la cantidad extraída. Esto significa que tu sangre vieja y espesa será sustituida por sangre nueva más líquida. Te sentirás mejor físicamente y también anímicamente, ya que estarás ayudando a personas que necesitan transfusiones. También puedes realizar una flebotomía. Se trata de un proceso similar a la extracción de sangre, solo que en estos casos lo único que se extraen son los glóbulos rojos.                                                                    laboratory-313864_640
  7. Si sufres de hemoglobina glucosilada, un tipo particular asociado a la diabetes puedes ayudar a descender sus niveles a través de un cambio en tu alimentación. Debes evitar los carbohidratos y las grasas. Abandona desde el principio toda la comida rápida y las frituras de tu dieta e incluye alimentos ricos en omega-3 como los frutos secos. También te ayudará tomar frutas y beber te.

Consejos para bajar la hemoglobina

  • Aunque te encuentres bien físicamente es recomendable que acudas a tu médico cada seis meses para realizar análisis rutinarios y ver si todo va bien. Los niveles altos de hemoglobina en principio no muestran ningún síntoma. Es decir, a diferencia de lo que ocurre cuando su presencia es escasa, cuando tenemos anemia, que nos sentimos cansados y desganados, su presencia alta no muestra ningún tipo de dolencia. Por tanto, la única forma de saber si su porcentaje es demasiado elevado es acudir al médico y hacer los exámenes pertinentes.
  • Si bien por sí misma esta afección no es demasiado grabe si se mantiene controlada, es recomendable que te realices un examen médico completo, ya que en ocasiones surge asociada a otras enfermedades. La más habitual y ya comentada es la de una enfermedad pulmonar, normalmente producida por el tabaco y que conlleva una cicatrización excesiva del tejido pulmonar. Pero también existen otras enfermedades que pueden causarla y entre ellas destacan los problemas del corazón y de la médula espinal.stestoskop-64276_640
  • No existen graves riesgos durante la extracción de sangre (sensación de mareo, hematomas, sangrado excesivo,…) por lo que es recomendable realizarlos periódicamente para conocer el estado exacto de tu salud.
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