Cuidar el hígado es más importante de lo que todos creemos. Nos pasamos la vida intentando no enfermar demasiado, cuidando diferentes partes de nuestro cuerpo. Pero, curiosamente, solemos pasar por alto el hígado. No le prestamos demasiada atención, quizás porque no nos han informado mucho acerca de qué es, cuáles son sus funciones y por qué es tan importante para nuestro funcionamiento vital.

En este artículo primero hablaremos de todas estas cosas. Es decir, describiremos qué es el hígado, cuáles son las principales funciones que desempeña en nuestro cuerpo y cuáles son las razones de por qué tenemos que cuidarlo.

¿Qué es el hígado y cuáles son sus funciones principales?

El hígado es el órgano del cuerpo que está considerado cómo una de las vísceras más voluminosas. Este importante órgano se localiza en el lado derecho del abdomen, justo debajo del diafragma. Tiene una forma ovoide y se encuentra colocado de forma horizontal. Es de color rojizo y pesa alrededor de 1,5 kilos. Cómo decíamos, es bastante voluminoso.

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Las funciones principales que el hígado tiene en el cuerpo humano son: la síntesis de proteínas plasmáticas, la función desintoxicante, almacenar diferentes tipos de vitaminas y glucógeno, además de la secreción de bilis. A parte de todo esto, el cometido más importante que tiene es eliminar sustancias nocivas de la sangre. Esto es muy importante. Ya que convierte todas esas sustancias de desecho, que son tóxicas o nos pueden causar mucho mal, en sustancias inocuas, sin ningún riesgo para nuestro organismo.

Podemos ver por qué es tan importante cuidar este órgano. Si no funciona bien y no puede llevar a cabo sus objetivos, por nuestra sangre circularán todo tipo de componentes que nos dañan y nos hacen mal. Hay varios tipos de enfermedades hepáticas que ponen en peligro nuestra salud. Por ejemplo, las Hepatitis (A, B, C, D y E), la cirrosis hepática y otros tipos de enfermedades autoinmunes o infecciosas.

¿Qué podemos hacer para cuidar el hígado?

Instrucciones para cuidar el hígado

Hay múltiples cosas que afectan a nuestro hígado negativamente. Haciendo que no pueda llevar a cabo su funcionamiento de forma correcta. A continuación hablaremos de los diferentes elementos que pueden llegar a dañar el hígado si son consumidos en exceso:

  1. Como bien sabemos, los alimentos que tomamos tienen efectos diferentes en nuestro organismo. Algunos son beneficiosos y otros, en cambio, perjudican nuestro cuerpo. Alimentos como el alcohol (especialmente el alcohol), los fritos o comidas grasas, la carne roja, las comidas precocinadas, los lácteos tomados de forma abundante, el azúcar blanco refinado o los edulcorantes artificiales son bastantes nocivos para nuestro hígado.
  2. Cuando hablamos de estos alimentos que no son del todo beneficiosos para el hígado, nos estamos refiriendo a cuando son consumidos en exceso. Obviamente puedes introducir todos estos alimentos y comidas en tu dieta. Pero hay que tener en cuenta que deben ser una pequeña porción de la dieta. Lo mejor que puedes hacer es llevar una dieta lo más ecológica posible. Es decir, que los alimentos sean frescos, de temporada y que no estén llenos de aditivos y conservantes. Prueba a comer todo tipo de comidas variadas, como verduras, hortalizas y frutas, además de carne y pescado.
  3. Por otro lado, hay alimentos que son bastante buenos para el cuidado de nuestro hígado. En este grupo de alimentos entran el zumo de naranja, el pomelo, la zanahoria, las alcachofas, los rábanos, todas las verduras que tengan las hojas verdes, las uvas, las fresas, las coles de bruselas, la col y el brócoli, entre otros.
  4. También hay que tener cuidado con los medicamentos que tomamos. Es muy importante que miremos bien las prescripciones médicas y los efectos secundarios que vienen en ellas. El uso continuado de determinados medicamentos puede afectar de forma negativa al hígado y su funcionamiento.

Además de todos estos alimentos, hay más conductas relacionadas con la alimentación que influyen en el estado del hígado, por ejemplo:

  1. Para cuidar el hígado bien es importante controlar el peso. Es importante evitar el sobrepeso o la obesidad. Cuando nuestro peso está por encima de lo deseado hay más probabilidad de que tengamos el hígado graso. Esta enfermedad es una acumulación excesiva de grasa en el hígado. Está causada, como hemos dicho, por exceso de peso, no por el consumo exagerado de alcohol. Si padeces esta enfermedad, acude inmediatamente al médico. Ya que si no se trata, es posible que evolucione a una cirrosis hepática.
  2. Es muy conveniente que depures el hígado por lo menos una vez al año. Lo mejor es que hagas la depuración cuando se haya terminado el verano y esté comenzando el otoño.
  3. Toma grandes cantidades de agua a diario. Será suficiente con que tomes de 1,5 a 2 litros por día. Esto ayudará a tu organismo, y en especial a tu hígado, a eliminar toxinas que no necesita porque son nocivas para él. De esta forma, el hígado podrá llevar a cabo sus funciones correctamente.
  4. Es bueno que tomes de forma habitual infusiones o té. A parte de aportar líquido a tu cuerpo, es muy beneficioso para cuidar el hígado. Por ejemplo, las infusiones de diente de león están especialmente recomendadas. Y, por supuesto, la infusión de té verde aporta muchos beneficios a nuestro hígado. Pero, para que sea completamente eficaz, es mucho mejor si el té verde o la infusión de diente de león la hayáis comprado en una herbolistería. Las infusiones que vienen envasadas y listas para utilizar en los diferentes supermercados no son iguales a las que venden en los locales especializados de infusiones y hierbas. Éstas son mucho más naturales y no han pasado por tantos procesos hasta llegar a la tienda.

Hay otros consejos que puedes seguir para cuidar el hígado que no están relacionados directamente con la alimentación:

  1. Lo primero que deberías hacer para mantener el hígado (y el resto del cuerpo) sano es hacer ejercicio físico con frecuencia. Muchas veces nos olvidamos de la cantidad de cosas buenas que nos aporta hacer ejercicio de forma habitual en nuestra vida. Es importante mantener el cuerpo ejercitado. No estamos hablando de un ejercicio intenso ni extenuante, más bien del mantenimiento activo del cuerpo. Con andar alrededor de 30 minutos dos o tres veces por semana conseguiremos que nuestra actividad física sea suficiente para mantener el cuerpo ejercitado. Si eres una persona que ya está acostumbrada a hacer ejercicio físico, aumenta la intensidad o el tiempo que haces deporte. Puedes apuntarte a clases de baile o de zumba o cualquier otra cosa que te guste y conlleve actividad física. Lo importante es no quedarse sentado todo el día sin moverse.
  2. Otra cosa que influye bastante en la salud de nuestro hígado son nuestras emociones y la forma en que las canalizamos. Parece una broma, pero no lo es. Expertos han investigado y han observado cómo una mala canalización y expresión de las emociones puede llevarnos a tener un hígado en peor estado. Tener mucha ira o muchos nervios afecta negativamente a nuestro hígado. Aprender cómo gestionar nuestros sentimientos de ira, enfado y rabia ayudará a cuidar el hígado, además de beneficiar a todo el cuerpo.
  3. Si te han gustando estos consejos este artículo seguro que también lo encuentras interesante: Remedios Caseros para el Hígado

 

Como puedes observar, hay muchos elementos que afectan a nuestro hígado, tanto negativa como positivamente. Esperamos que este artículo les haya resultado de gran ayuda y que hagan todo lo que esté en su mano para cuidar el hígado y el resto del cuerpo.

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