El papiloma humano o VPH es considerado la infección de transmisión sexual más común del mundo. Aunque no todos los subtipos de VPH se transmiten por medio del sexo.

A día de hoy se conocen más de 200 tipos diferentes de virus que se engloban dentro del papiloma humano. De estas ingentes variedades, aproximadamente unos 40 afectan a la zona genital y son las que se transmiten sexualmente. En Estados Unidos el VPH se ha convertido en una auténtica plaga. Los efectos secundarios del virus papiloma humano varían en función del riesgo del VPH que se contraiga. Así

  • Las infecciones por VPH de alto riesgo pueden causar diferentes tipos de cáncer. Los más habituales son el de pene, el de vagina, el de ano, el de cuello del útero, el de vulva o el de garganta.
  • Las infecciones por VPH de bajo riesgo causan verrugas genitales.

Muchas personas contraen el VPH sin ni siquiera saberlo pues no llegan a mostrar síntomas del papiloma humano en ningún momento. Por norma general en una media de tres años las infecciones de VPH terminan desapareciendo del organismo. En ocasiones sin haber mostrado síntomas y en otras con la aparición de verrugas. Sobre todo genitales. Sin embargo hay virus del papiloma humano que resisten en el tiempo y son considerados de alto riesgo. Estas variantes son las que pueden llegar a provocar diferentes tipos de cáncer al provocarse cambios a nivel celular.

En Estados Unidos prácticamente toda la población sexualmente activa está o ha estado infectado por el VPH. Es más fácil infectarse si se han tenido muchas parejas sexuales. O bien si se tiene una relación con una pareja que ha tenido muchas relaciones sexuales.

Para evitar el contagio de este tipo de virus se aconseja el uso del preservativo. No elimina el riesgo de contagiarse pero lo hace más complicado. También existen vacunas que se ponen desde la adolescencia.

¿Curar el virus del papiloma humano es posible?

Seguramente todas aquellas personas que se hayan infectado con el VPH querrán saber si hay cura para este tipo de virus. Por desgracia la respuesta no es tan simple como puede serlo la pregunta. Y esto es debido al modo en el que funcionan estos virus. El VPH, una vez es transmitido por contacto sexual puede pasar por varias fases. Te las explicamos a continuación:

  • Puedes quedar infectado y curarte de manera espontánea pasados unos dos o tres años. Esto es lo que suele suceder en el 80 % de los casos. Por norma general pasado este tiempo el sistema inmunitario es capaz de desterrar el VPH del organismo.
  • Puedes no tener ningún tipo de síntoma o desarrollar tumores cervicales o verrugas genitales. En estos casos el tratamiento médico es imprescindible para poder dar con una cura. Sin embargo en ciertas ocasiones estos tratamientos funcionan de manera temporal. Es decir, que permiten que los síntomas remitan durante unos meses pero luego vuelven a aparecer incluso con más virulencia. Hay que tener en cuenta que eliminar las lesiones que provoca el virus no implica acabar con él. Simplemente se consigue paliar a través de la medicina los daños colaterales. En el 80 % de los casos el virus termina desapareciendo completamente del organismo con el paso de los años. Tal y como te hemos explicado en el punto superior.
  • Tu organismo puede no ser capaz de hacer frente al virus. Por desgracia, en el 20 % de los casos nuestro organismo no es capaz de eliminar el papiloma humano. Y no existe un tratamiento médico que pueda erradicar este virus. Solo nuestro sistema inmunológico es capaz de hacerlo. Y si este no puede, el virus permanecerá de por vida en nuestro cuerpo. La medicina solo nos ayuda a paliar los efectos secundarios.

Curar el virus del papiloma humano según los subtipos

Como hemos explicado al comienzo del artículo en el VPH se agrupan más de 200 tipos diferentes de virus. Algunos de esos subtipos son más sencillos de erradicar que otros. Son los considerados de bajo riesgo.

Subtipos HPV-1, HPV-2 y HPV-4, los causantes de las verrugas en la piel

Dentro de los subtipos de bajo riesgo se encuentran los que afectan a la piel de manera externa. Es decir, aquellos que provocan la aparición de verrugas. Estos subtipos son el HPV-1, HPV-2 y HPV-4. Estos tres solamente afectan de manera externa a zonas concretas de la piel. Como por ejemplo las manos, las rodillas, los pies o los codos. En estos casos la trasmisión del VPH no es de tipo sexual.

Estos subtipos suelen afectar durante la infancia y la adolescencia. Sin embargo es poco frecuente que se mantenga durante la edad adulta. Las personas que han tenido verrugas en las manos, en los pies o en otras zonas lo saben: tras varios años con o sin tratamiento terminan por desaparecer solas. Esto es precisamente por la fortaleza de nuestro sistema inmunitario. Que consigue eliminar los virus de forma natural.

Mi hermana, por ejemplo, tuvo muchas verrugas en las manos durante un par de años en la adolescencia. Por más tratamientos médicos, mágicos y de vudú que usó no había manera de eliminarlas. Las verrugas salían una y otra vez pasadas unas semanas. Sin embargo, a los dos años aproximadamente, desaparecieron sin más y para siempre. Y nunca más ha vuelto a desarrollarlas durante la edad adulta.

En teoría estas verrugas pueden contagiarse por contacto, aunque es difícil infectarse en la edad adulta. Esto sucede como mucho en un 15 % de los casos. Y, aquellas personas que terminan infectadas por alguno de estos subtipos no generan verrugas en su cuerpo. En general los síntomas no hacen acto de presencia y el virus desaparece con el tiempo.

Al igual que sucede en el resto de los casos del VPH, aunque la mayoría de los sistemas inmunológicos son capaces de erradicar estos subtipos, hay algunos que no lo consiguen. Es en estos casos en los que las verrugas de la piel seguirán presentes durante la edad adulta.

Como conclusión podemos decir que para no existe cura. Solo nuestro sistema inmunológico es capaz de vencer al virus. Los tratamientos médicos que suministremos nos ayudarán contra los síntomas pero no erradicarán el virus.

Subtipos HPV-6 y HPV-11-, causantes de las verrugas genitales

Ahora que ya hemos conocido aquellos subtipos que causan verrugas en la piel. En zonas como las manos, los codos, los pies o las rodillas, es el momento de conocer los que causan las verrugas genitales.

Estos subtipos son, en el 90 % de los casos, el HPV-6 y el HPV-11. En estos casos la transmisión de estos subtipos sí es por contacto sexual. Las lesiones que se producen por este tipo de papiloma humano son las verrugas genitales. Estas pueden afectar a las siguientes zonas: ano, nalgas, pene, vagina, zonas próximas al perineo y uretra.

Por suerte aunque las verrugas pueden resultar muy molestas y son poco atractivas, estos subtipos no suelen terminar en cáncer.

Igual que sucede con las verrugas cutáneas en casi el 90 % de los casos nuestro sistema inmunológico elimina el virus pasados uno o dos años. Es el tiempo que tarda nuestro organismo en terminar su lucha contra el VPH. No siempre se desarrollan verrugas genitales cuando se está infectado con el HPV-6, el HPV-11 y los demás subtipos que pueden causarlas. Muchas personas están contagiadas y ni siquiera lo saben. De ahí la importancia de utilizar siempre preservativos durante las relaciones sexuales. De este modo evitamos contagiarnos y tener que enfrentarnos a la posibilidad de que en nuestro cuerpo sí aparezcan estas lesiones.

En cuanto al tiempo en el que las verrugas genitales desaparecen, aunque el virus siga, oscila entre los 6 meses y 1 año. Por norma general en el 40 % de los casos la remisión es de tipo espontáneo en ese margen de tiempo. Pero, ¡ojo!, como hemos explicado, aunque la verruga desaparezca esto no implica que nuestro sistema inmunológico haya acabado de una vez por todas con el virus.

Como conclusión sobre la cura de este tipo de VPH, al igual que sucede con el caso anterior no existe cura médica. Nuestro organismo es el único capaz de erradicar la infección. El tratamiento médico solo sirve para aliviar las posibles lesiones aunque no consigue erradicarlas. En el 30 % de los casos vuelven a aparecer.

Subtipos HPV-16 y HPV-18, causantes de diferentes tipos de cáncer

Los subtipos más peligrosos y de alto riesgo son el HPV-16 y el HPV-18. Ambos pueden desembocar en cáncer de cuello de útero. En el caso de padecer el HPV-16, en el 50 % de los casos se termina desarrollando este tipo de cáncer. En el caso de padecer el HPV-18 solo en el 20 % de los casos aparece el cáncer de cuello de útero.

Igual que en los otros subtipos que hemos revisado no existe una cura médica para estos papilomas humanos. Solamente nuestro sistema inmunitario puede eliminar el virus. Y lo hace, al igual que en los otros casos, pasados 1 o 2 años.

Sin embargo, si no se consigue eliminar a los 10 o 20 años se puede desarrollar el cáncer de cuello de útero. Este tipo de virus afectan a las mujeres. Aquellas que estén infectadas y su sistema inmunológico no consiga acabar con el VPH, deberán de realizar revisiones periódicas en el ginecólogo. Por lo menos cada año, aunque lo ideal es hacerlas cada 6 meses.

En caso de que los expertos vean que se inicia un desarrollo tumoral, este ha de erradicarse de manera quirúrgica. Aunque el especialista extraiga la tumoración inicial no se puede dejar de pasar las revisiones periódicas. Como sucede con el resto de virus del papiloma humano, eliminar la lesión no erradica el virus. Por lo que esta puede volver a desarrollarse pasados unos años. De ahí la importancia de tener un control médico exhaustivo para evitar problemas mayores.

¿Qué otros artículos de doncomos pueden ser de tu interés para saber cómo curar el VPH?

Esperamos que este artículo te haya servido para despejar algunas de tus dudas. Por desgracia, como habrás descubierto con su lectura, el VPH solo se puede curar si nuestro sistema inmunitario es lo suficientemente fuerte. En caso de que este no sea capaz de eliminar el virus, la medicina no puede hacerlo por nosotros. Aunque sí puede ayudarnos a acabar con las lesiones que provocan estos virus y evitar males mayores.

Para evitar contagiarte con aquellos VPH de transmisión sexual lo mejor es que uses siempre el preservativo. Recuerda que este no te protege al 100 %. Pero si no lo utilizas para mantener relaciones con alguien que está contagiado te infectarás sin remedio. Asegúrate de que tu pareja sexual no tiene VPH y si lo tiene, se consecuente de tus actos. Tanto con esta pareja como con las futuras.

¿Te ha gustado?