Si sois padres primerizos probablemente os hayáis tenido que enfrentar a esta peculiaridad de la piel de los bebés: la costra láctea.

Es posible que hayáis notado que vuestro chiquitín, poco después de nacer, presenta algunas zonas de la piel del cuero cabelludo rugosas y escamosas. Probablemente esto os haya asustado y no sepáis muy bien cómo proceder.

Pues no os preocupéis. Normalmente esta peculiaridad no tiene porqué ser peligrosa. En la mayor parte de los casos se tratará de una costra láctea. Aunque está claro que siempre que notemos alguna irregularidad en la piel de nuestro bebé debemos de acudir al pediatra, queremos ofreceros algunos datos interesantes sobre esta particularidad. ¡Vamos a ello!

¿Qué es la costra láctea?

La costra láctea es en realidad un tipo de dermatitis seborreica que se desarrolla en los lactantes. Cuando este tipo de dermatitis sigue afectándonos a lo largo de nuestra vida pasa a conocerse como caspa.

Suele ser bastante habitual que los niños la padezcan hasta la edad de 3 años. Por norma general suelen tener la pinta de escamas de piel sobre el cuero cabelludo. Estas escamas pueden ser o bien de color amarillo bien de color blanquecino.

Aunque por norma general la costra láctea aparece en la cabeza de los bebés puede desarrollarse en otras partes. Las más habituales son las siguientes:

  • En las cejas
  • En las pestañas
  • En el pliegue de la nariz
  • En las orejitas
  • En la parte posterior del cuello
  • En la zona de las axilas
  • En la zona del pañal

Si la piel del pequeño se encuentra muy seca esta costra láctea puede llegar a supurar una especie de líquido de color blanco clarito. Además pueden agrietarse y hacer que el bebé padezca picores incómodos en su piel.

La costra láctea aparece porque sí. Si vuestro bebé la tiene no significa falta de higiene, sino que muy probablemente tenga la piel más delicada que otros bebés. En muchas ocasiones desaparece del mismo modo que aparece: por sí sola y sin previo aviso.

Sin embargo, cuando la costra láctea no desaparece por sí sola en poco tiempo y termina por producir molestias en el bebé, es mejor tratarla dermatológicamente para que no genere problemas más importantes.

¿La costra láctea es peligrosa o contagiosa?

No, la costra láctea no es peligrosa ni contagiosa. Sin embargo puede terminar por producir picores y molestias a nuestro bebé. Hay muy diferentes formas de luchar contra ella. Los pediatras suelen recomendar el uso de champús muy suaves o lociones preparadas bajo encargo en las farmacias.

Asear estas zonas a nuestros bebés cada día con un champú muy suave puede ayudar a su piel a recuperarse de manera natural mucho más rápido.

¿Cuáles son las causas que provocan la aparición de la costra láctea?

A día de hoy no sabemos con certeza cuáles son las causas que provocan la aparición de la costra láctea. Sin embargo los expertos tienen algunas teorías.

  • Producción excesiva de sebo. Por ejemplo, una de las más conocidas explica que la costra láctea puede estar directamente relacionada con la producción excesiva de sebo. Si la piel de nuestro bebé produce sebo en exceso por medio de los folículos pilosos y las glándulas sebáceas, es probable que termine por tener costra láctea.
  • Mayor cantidad de hormonas en el organismo. Normalmente el exceso de hormonas está directamente relacionado con una mayor producción de sebo. Y precisamente por ese motivo la costra láctea se suele dar en la lactancia y en la adolescencia. Los dos periodos de la vida en los que hay mayor cantidad de concentración hormonal.
  • Factores variados. Por ejemplo el clima, el tener una piel grasa, el nivel de estrés o problemas que afecten al sistema inmunitario. Estos elementos también pueden ser los causantes de la aparición de la costra láctea.

¿Cuál es el aspecto de la costra láctea y los síntomas?

Por norma general la costra láctea puede desarrollarse de maneras muy diferentes en cada bebé. Hay algunos en los que estará presente en forma de racimo y con concentraciones muy próximas. Otros bebés, sin embargo, pueden desarrollar costra láctea en zonas muy separadas entre sí. Sin embargo hay una serie de síntomas y características que son comunes a los bebés que padecen este tipo de dermatitis. Independientemente de que se extienda por unas u otras zonas de su cuerpo. Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Aparición de placas gruesas o costras en diferentes partes del cuerpo. Principalmente estas placas suelen aparecer en el cuero cabelludo. Sin embargo también pueden estar presentes en las cejas, las pestañas, en el pliegue de la nariz, en las orejas, en la parte trasera del cuello, bajo las axilas o en la zona del pañal.
  • Notar que el bebé tiene ciertas áreas de la piel más aceitosas. Normalmente en estas áreas mucho más grasas terminan por aparecer una especia de escamas. Estas escamas serían precisamente las costras lácteas.
  • Aparición de escamas en la piel. Si notamos la aparición de escamas en la piel la costra láctea ya habrá empezado a desarrollarse.
  • Piel algo enrojecida. Hay que prestar especial atención a aquellas zonas de la piel del bebé que estén algo más enrojecidas o que provoquen comezón al pequeño.
  • Pérdida de cabello en las zonas afectadas. No es común en todos los bebés pero en ciertos casos el cabello desaparece de las zonas que se ven afectadas por la costra láctea. Por norma general una vez se elimina la costra láctea el cabello vuelve a crecer sin dificultad.

¿Cómo se cura la costra láctea?

Por norma general la costra láctea no suele requerir de ningún tipo de tratamiento para curarse. Como explicábamos unas líneas más arriba normalmente la costra láctea aparece de repente y desaparece del mismo modo.

Sin embargo, como en doncomos no somos médicos, os aconsejamos que acudáis a vuestro pediatra para solicitar consejo médico. Entre los tratamientos más frecuentes para curar la costra láctea se encuentran sin duda los siguientes.

  • Ayudar a que se desprendan las escamas que aparecen en la piel del bebé. Para hacerlo sin dañar la piel del pequeño se recomienda dar un ligero y suave masaje en las zonas afectadas. Este masaje puede darse con los propios dedos o bien con ayuda de una toallita.
  • Lavar las zonas afectadas todos los días con un champú especial. Es importante usar un champú preparado en farmacia a medida o bien el que recomiende el pediatra. Hay que hacer este proceso todos los días y secar bien la zona afectada.
  • Cepillar antes de enjuagar. Otra recomendación es usar un cepillo de cerdas suaves para cepillar el cuero cabelludo del bebé antes de retirar el champú. De esta manera podremos eliminar con más facilidad los restos de costra láctea y dejar limpia la zona que hasta entonces estaba cubierta por esta caspa.
  • Usar aceite mineral sobre el cuero cabelludo. Cuando la costra láctea está muy fija y no se desprende con los métodos anteriormente citados, el pediatra suele recomendar el uso de aceite mineral. Para que funcione el proceso es el siguiente: tenéis que extender el aceite por la zona afectada y dejar que actúe unos minutos para que empape bien la costra láctea. Una vez que quede bien impregnado y reblandezca la formación de costra, habrá que aclarar la zona con agua abundante. Hay que asegurarse de que no queden restos de aceite mineral sobre el cuero cabelludo. A continuación hay que cepillar con un peine de cerdas suaves y lavar el cuero cabelludo con un champú suave.
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