El ajo es una planta y su consumo aporta múltiples beneficios a quienes se atreven a comerlo. Se puede comer crudo y sin acompañamiento, o  bien como parte de un sofrito que de sabor a la comida o cortado en pequeños trozo como acompañamiento. Tú decides cuál te gusta más. Eso sí, la mejor de las opciones para que tu organismo se aproveche de sus beneficios es comerlo crudo, quizá la opción más desagradable pero también la más saludable.

Aquí te dejamos este artículo sobre Cómo y Cuándo Sembrar Ajos que seguro encontrarás interesante.

Del mismo modo que tiene beneficios, también tiene inconvenientes: su sabor. Y es que después de comerlo deja un regusto en la boca que no es muy agradable. Qué decir del alimento que usaban en la antigüedad en Pensilvania para alejar a los vampiros. Y es que si comes mucho ajo es probable que repelas a la gente de tu alrededor.

Su sabor es muy fuerte debido al alto contenido en azufre, pero a pesar de ello los grandes cocineros no quieren prescindir de él y es que el toque que le da a las comidas es muy positivo. Los expertos aconsejan comerlo en ayunas para preparar y proteger al cuerpo de los alimentos que vamos a ingerir a lo largo del día. Lo ideal es consumir entre uno y dos dientes de ajo al día y en ayunas, para que tu cuerpo se vaya adaptando a él y a sus múltiples propiedades.

Sus ingredientes principales son el sulfuro de alicina y el dialil, además de vitaminas B y C y el porcentaje de calcio, zinc, azufre, ácido fosfórico, potasio y cobre que contiene en un solo diente de 28 calorías.

Del mismo modo que ocurre con otras plantas, en siglos anteriores las mujeres lo usaban como ungüento para curar enfermedades y es que tiene grandes propiedades y beneficios medicinales como por ejemplo:

Instrucciones

  1. Antibiótico natural. Todo lo que sea natural, es conocido, que tiene mejores consecuencias en el organismo. Si se consume frecuentemente se pueden eliminar muchas de las bacterias que hay en nuestro organismo. Esto tiene beneficios en caso de que tengamos problemas estomacales como por ejemplo diarrea, ya que al eliminar las bacterias, el problema gástrico durará mucho menos de lo normal. Del mismo modo que ocurre con el reumatismo o la presión arterial baja.
  2. Buena digestión. El ajo estimula el apetito y además, favorece a que después de una gran ingesta de comida la digestión sea mucho más ligera, como si fuera una manzanilla. Esto sucede porque reduce la acidez que nos provocan ciertos alimentos, al acabar con ella la digestión no se hace tan pesada que si no lo hubiéramos ingerido.
  3. Protege. Entre sus beneficios se encuentra el de proteger el hígado y la vesícula. Cuando comemos alimentos fuertes o cuando bebemos sustancias que no ayudan al buen funcionamiento del organismo, como puede ser una gran ingesta de alcohol, el consumo de ajo hace que el hígado y otros organismos no sufran tanto.
  4. Mejor circulación. Uno de los componentes del ajo es la vitamina B, ésta ayuda a reducir la hemocisteína, culpable de muchos problemas de coagulación, ya que endurece los vasos sanguíneos y hace que la sangre sea más espesa. Al consumir uno o dos dientes de ajo al día, estás ayudando a que los niveles de hemocisteína en tu cuerpo sean mejores y que tengas menos posibilidades de sufrir un trombo.
  5. Descongestionante. Cuando te pones malo y tienes gran cantidad de mocos y flemas y notas que tus pulmones están sufriendo, lo mejor que puedes hacer es una infusión de ajo o un baño de vapor. Esto es que cojas un recipiente con agua hirviendo y eches los ajos, bien su jugo o machacados, pongas la cabeza cerca del recipiente y te cubras con una toalla para aspirar los vapores.
  6. Mejor piel. El ajo contiene antioxidantes, lo que quiere decir que ayuda a eliminar muchas toxinas de nuestro cuerpo. Si comemos un ajo en ayunas hará que veamos nuestra piel más sana y brillante. Si comerlo te parece desagradable, también puedes hacer una masa machacándolo con un mortero y aplicándolo en una gasa, después aplícatelo sobre la piel. Los resultados no serán los mismos ya que tu cuerpo no eliminará toxinas en el interior, lo que es más positivo para ti.
  7. Menos colesterol. Del mismo modo que ayuda a la circulación y al mejor funcionamiento del corazón, el ajo contiene alicina, lo que cuida del sistema cardiovascular. Si se consume un diente de ajo el porcentaje de colesterol se puede reducir en un 9%, lo que a la larga tu organismo agradecerá y notará.
  8. Contra la anemia. La anemia consiste en la falta de hierro en el organismo y como el ajo estimula los jugos gástricos, de ello que hagamos mejor la digestión, ayuda a que el hierro se absorba mejor.
  9. Nutritivo. Además de prevenir algunas enfermedades y permitir que se absorban mejor los nutrientes, el ajo es muy nutritivo. Tiene pocas calorías: un diente no supera las 30 y contiene vitamina C, vitamina B6 y magnesio entre otros.
  10. Reduce el riesgo de Alzheimer. Al contener antioxidantes ayuda a reducir los niveles de radicales libres, que dañan nuestro organismo favoreciendo que aparezcan enfermedades, y favorece que el envejecimiento de las células sea más tardío, por lo que enfermedades como el Alzheimer retrasarían su aparición.Cuáles son los beneficios de la vitamina E
  11. Huesos. El ajo aumenta el estrógeno femenino, lo que podría prevenir el desgaste óseo. Esto no se ha probado con seres humanos, pero sí con roedores y los resultados han sido muy positivos, por lo que el consumo de esta planta ayudaría a nuestro organismo con los problemas de huesos y su desgaste con la edad.
  12. Cuerpo atlético. De la misma manera que con los huesos, el ajo se ha probado con roedores para ver si aumentaban sus condiciones físicas y así ha sido. En la antigüedad se usaba en los atletas para que aumentara si resistencia y durarán más en las competiciones y funcionaba, por lo que se cree que si un deportista consume dientes de ajo asiduamente, reducirá el cansancio y aumentará su capacidad deportiva.Cuáles son los beneficios de la vitamina E
  13. Cáncer. Aquellos que consumen ajo diariamente tienen menos probabilidades de sufrir cáncer de estómago y colorrectal, ya que el ajo bloquea la formación de potentes anticancerosos que se producen en la digestión de algunos alimentos.
  14. Defensas. El ajo protege las defensas del organismo haciendo además que éstas aumenten y que nuestro sistema inmunológico sea mayor. Esto deriva en que el número de enfermedades que una persona que consume ajo padezca son menores que si no lo consumiese, así como si grado de importancia.
  15. En la cama. Según algunos estudios, se ha determinado que el ajo ayuda a que el sexo funcione mejor. Reduce la impotencia de los hombres, aumentándoles el apetito sexual. Para que no se produzcan los famosos gatillazos, o problemas masculinos para tener una erección, el hombre debería consumir cuatro dientes de ajo al día, porque como este alimento mejora la circulación, la misma en el pene se vería afectada directamente y se empezarían a reducir los problemas de erección.
  16. Cocina. Es uno de los condimentos básicos a la hora de cocinar por el buen sabor que aporta a las comidas. En muchas ocasiones se usa solo en el sofrito y después se tira, cuando ya se ha aprovechado su sustancia. En otras ocasiones se deja en la comida. Lo que es indudable es que los platos tienen un sabor muy diferente si el cocinero añade ajo o no.
  17. Vive más años. Como consecuencia de todo lo anterior, al ayudar a desintoxicar tu cuerpo, permitir la mejor absorción del hierro, reducir los problemas de hígado, óseos, etc…tu organismo aguantará más años y en mejores condiciones que si no consumes esta planta.

Consejos

  • Comprimidos naturales. Al no consumir el diente de ajo directamente no se te quedará el mal sabor de boca que tanto cuesta que se vaya, aunque te laves los dientes o mastiques chicle. Aunque si lo consumes de esta manera tienes que tener en cuenta que no te vas a beneficiar de todas sus propiedades.
  • En ayunas. Si te quieres beneficiar de sus propiedades, es aconsejable que comas el ajo en ayunas. Con dos dientes al día sería suficiente para que empieces a notar el bien que hace en tu cuerpo. Si lo que tienes son problemas sexuales o no te importa el sabor, puedes consumir cuatro dientes al día. Si ves que nada más levantarte es muy fuerte, espérate un par de horas.
  • Crudo. Cuanto más natural sea el ajo, mucho mejor. Es decir, si lo ingieres en comprimidos o machacándolo, sus beneficios serán menores. El que algo quiere algo le cuesta, y en este caso es el mal sabor de boca posterior.
  • Aliento. Para reducir el sabor, ya que ni con pasta de dientes ni con chicles verás reducir su sabor, puedes masticar perejil.
  • Cocina. Si estás cocinando y no te gusta el ajo, úsalo solo en el sofrito o para darle sabor, por lo tanto no lo partas, sino que uses el diente entero. De este modo cuando la comida haya cogido el sabor, podrás retirar el ajo para no comértelo, pero tu comida ya estará aprovechando el jugo.

Que Necesitas

  • Ajo
  • Agua
  • Recipiente

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