Existen muchas enfermedades que afectan al sistema digestivo y algunas de ellas son realmente frecuentes, entre ellas encontramos la gastritis. Lo primero que debemos saber es que la gastritis y la gastroenteritis no son lo mismo y muchas personas las confunden o creen que sí son lo mismo. La gastritis es principalmente la inflamación de la mucosa estomacal mientras que la gastroenteritis es un hinchazón del estómago a causa de un virus o una bacteria.

Si quieres saber en qué consiste la gastritis y qué lo causa, así como saber cómo curar la gastritis presta atención a este artículo donde te enseñamos todo lo que necesitas saber.

Estos dos artículos también te serán de utilidad: Remedios Caseros para la Gastritis y Cómo Hacer Jugos para la Gastritis

Qué es la gastritis

La gastritis es una enfermedad estomacal por la que se padece una irritación e inflamación de la mucosa gástrica, la cual es la mucosa que reviste el estómago.

Podemos distinguir entre la gastritis aguda (que es la gastritis que dura un corto tiempo) y la gastritis crónica (la cuál es la gastritis que puede padecerse durante meses o años).

Qué causa la gastritis

Entre las causas más frecuentes que producen la gastritis son: algunos medicamentos como los que contienen el ácido acetilsalicílico (como la aspirina), el ibuprofeno o el naproxeno, tomar alcohol en exceso, el estrés y la ansiedad en extremo y prolongados, o por una infección en el estómago a causa de una bacteria que se llama Helicobacter pylori.

También hay otras razones por las que se puede padecer gastritis, como por ejemplo, algún trastorno autoinmunitario (como la anemia perniciosa), el consumo de drogas como la cocaína, ingerir o beber algunas sustancias corrosivas o cáusticas (como los venenos), el reflujo biliar (lo que provoca el reflujo de bilis hacia el estómago), o padecer una infección viral, como es el caso del citomegalovirus o el virus del herpes simple (este caso suele aparecer en la mayoría de los casos en personas que posean un sistema inmunitario débil).

Por otro lado la gastritis puede ser causada por un traumatismo, una insuficiencia renal, una enfermedad repentina, una cirugía mayor o incluso por respirar con la ayuda de un respirador artificial.

Qué síntomas presenta la gastritis

Aunque no te lo creas muchas personas pueden estar sufriendo gastritis pero sin estar notando ningún tipo de síntoma.

Sin embargo otras muchas personas pueden sentir los síntomas más frecuentes de la gastritis, como son la inapetencia, náuseas y vómitos, y dolor en el abdomen o en la parte superior del vientre.

Otros síntomas que puedes padecer son: ardor y eructos. También debes tener presente que cada persona puede padecer otros síntomas aunque no sean tan frecuentes.

Además si la gastritis ha avanzado y está provocando un sangrado en el revestimiento del estómago, algunos síntomas que pueden indicar esto son las heces negras, y los vómitos con sangre o con material con un aspecto a café molido.

Cómo se diagnostica la gastritis

Para diagnosticar la gastritis debes acudir a tu médico para que te realice una exploración y realice las pruebas que considere necesario para concretar el diagnóstico.

Estas pruebas que suelen recomendarse son un análisis de sangre para realizar un conteo sanguíneo completo (conocido como CSC) en el que se buscará la presencia de anemia o un hemograma bajo. También se realizará un examen buscando la bacteria H. pylori.

Por otro lado se puede realizar una prueba del estómago conocido como esofagogastroduodenoscopia o EGC que consiste en introducir un endoscopio por la boca hacia el estómago con una cámara con la que se mirará todo el interior de este y comprobar el estado en el que se encuentra. También se puede aprovechar esta prueba para tomar una prueba de la mucosa y realizar una posterior biopsia y analizarla.

Otra prueba a realizar es un análisis de las heces, conocido como examen coprológico en que se buscará muestras de sangre en las heces, esta prueba es importante, ya que la presencia de sangre en las heces será signo de una posible hemorragia digestiva.

Cómo curar la gastritis

Si padeces un episodio leve de gastritis esta podrá desaparecer en poco tiempo o realizando cosas tan simples como tomar un tiempo de descanso y relax, o evitar los medicamentos que te pueden estar ocasionando la gastritis, como la aspirina o el ibuprofeno, y en caso de que tengas que tomar un tratamiento por alguna enfermedad en concreto y estos te estén causando la gastritis entonces, dícelo a tu médico para que te recete un protector para el estómago o para que te cambie el medicamento principal.

También podrías adquirir algunos medicamentos de venta libre que pueden ayudarte a disminuir la cantidad de ácido que se encuentra en tu estómago como son los antiácidos. Algunos inhibidores de la bomba de protones (IBP) y que pueden actuar como protectores del estómago pueden ser: el omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium),  pantoprazol (Protonix), rabeprazol (AcipHex), iansoprazol (Prevacid).

Por último también puedes adquirir unos medicamentos antagonistas H2 como son la famotidina (Pepsid), ranitidina (Zantac), nizatidina (Axid) o la cimetidina (Tagamet).

Recuerda que el médico podría recetarte también algún medicamento específico que fuese preciso para acabar con la gastritis, sobre todo si se trata de una gastritis prolongada o repetitiva.

Consejos diarios para curar la gastritis

Ya que es una enfermedad estomacal, si queremos dejar de sentirnos tan pesados y con tanto dolor, se debe comer una dieta blanda mientras estés padeciendo la gastritis. Entre los alimentos que mejor puedes comer están el pollo y el pavo siempre que se hagan a la plancha, el pescado blanco guisado, el arroz blanco cocido, la gelatina fría y las tostadas. Evita las frutas y las verduras exceptuando las zanahorias, las patatas, los plátanos y las manzanas. Una vez que mejores ya podrás ir incluyendo las frutas y verduras, pero siempre empieza por aquellas de hojas verdes, ya que estas son las que mejor protegen el estómago y mejoran el proceso de la digestión.

Evita los lácteos, los lácteos son un poco más complicados de digerir y resultan demasiado fuertes para tu estómago y su inflamación, y en vez de ayudar, a aliviar la gastritis ocasionarán más daños y mayor inflamación.

Evita también los alimentos que sean picantes, la carne roja, las judías y legumbres pesadas, todas las bebidas alcohólicas, los zumos de frutas ácidas como el limón o la naranja y el cacao.

Si te cuesta comer será mejor que tus platos los dividas en 2 o 3 porciones y comas poco a poco en vez de hacer pocas comidas y pesadas.

Estar en ayunas y no ingerir alimentos provocará que te duela más el estómago, además si mantienes el estómago vacío durante mucho tiempo puedes empeorar las causas de la gastritis.

Come siempre despacio y masticando mucho la comida antes te tragar, así harás que la digestión será más fácil.

Mientras estés padeciendo gastritis es importante que mantengas reposo y tranquilidad, sobre todo no debes alterarte ni estresarte por nada. Si deseas mejorar tu gastritis y lo mal que te encuentras no debes coger nervios ni estresarte ni pasarlo mal por situaciones cotidianas o por el trabajo. En cambio, al estar tranquilo contribuiremos a que la mucosa estomacal disminuya un poco la inflamación.

Toma mucha agua. No te olvides de tomar mucha agua, es importante evitar la deshidratación y beber mucha agua en vez de otras bebidas dañinas como el café o bebidas gaseosas, las cuales harán que te deshidrates más y encima te harán más daño en el estómago. También puedes tomarte algunas infusiones que te ayuden con el malestar de estómago, pero sobre todo no tomes tés que contengan teína.

Remedios naturales para curar la gastritis

La miel ayuda a disminuir la acidez. Una buena forma de conseguirlo es tomando cada mañana nada más despertarse y con el estómago vacío un vaso de agua tibia con dos cucharadas de miel de abeja.

Para curar la gastritis y también la irritación del estómago, podemos valernos de una cucharada grande de aceite de oliva en tu taza tibia o caliente de leche blanca de las mañanas. Cuanto antes te la tomes mucho mejor.

Las gachas de avena con una cucharada de miel también tienen un papel importante para curar la gastritis aguda y también las úlceras. Tómalas por la mañana para desayunar. A parte de ser un desayuno muy sano y nutritivo te ayudará con la gastritis y no te resultará nada pesado.

Infusiones de manzanilla y/o melisa la manzanilla tiene propiedades para calmar el estómago y estabilizar las ganas de vomitar, así como para tranquilizar el cuerpo en general, reducir los gases y la inflamación, mejora la digestión y además ayuda a tratar los cólicos y otras afecciones gástricas. La melisa es ideal para lograr un estado de relajación, ya que tiene propiedades que actúan en la calma y en la estabilidad. Es muy aconsejable tomarla antes de dormir, ya sea por la noche como en la siesta, pero si resulta que es muy potente para ti no la tomes antes de la siesta si no quieres dormir durante prolongadas horas.

Para lograr ganar algo de apetito puedes hacerte este remedio natural a base de sacarle todo el jugo a un ramillete de perejil fresco (alrededor de dos o tres cucharadas de jugo) al que debes añadirle un poco de sal negra, y pimienta negra molida. Tómate este remedio tres veces al día para que logres tener un poco más de hambre.

El perejil también pude ayudarte a tratar el dolor provocado por la gastritis, para ello deberás licuar un ramillete de perejil con un vaso de agua obteniendo un jugo. Debes tomarte este zumo dos veces al día bien frío. Puedes tomar este remedio mientras sientas el dolor de estómago.

La zanahoria también es ideal para curar la gastritis, pues tiene propiedades antiinflamatorias así como diuréticas, por lo que tomando zumo de zanahoria natural todos los días pronto sentirás alivio.

El jengibre fresco también es una hierba realmente útil para tratar la gastritis, logrando aminorar la inflamación, las ganas de vomitar, y también la irritación de tu estómago. Puedes hacerte infusiones con la ralladura de jengibre fresco, mezclando una cuchara de jengibre por cada taza de agua que hiervas. Primero hierve el agua, luego le añades el jengibre, tapas el recipiente y lo dejas reposar durante  10 minutos, después puedes servírtelo y tomártela tranquilamente.

Este remedio puede parecerte raro, pero realmente funciona según las muchas personas que lo han probado. Debes mezclar a partes iguales cardamomo verde, canela y semillas de hinojo. Lo pondremos todo en una sartén vacía y seca, sin nada de aceite para tostar la mezcla durante 20 o 30 segundos. Puedes triturar la mezcla si te es mejor así, pues deberás comerte media cucharada de la mezcla después de cada comida que hagas.

Con estos consejos hemos querido mostrarte cómo curar la gastritis con diferentes tratamientos, así como qué hacer cuando se padece gastritis para conseguir aliviarte lo antes posible, tan sólo cambiando algunos malos hábitos.

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