La mayor parte de las heridas que nos hacemos, tales como pequeñas heridas como cortes y raspones podremos tratarlas en casa sin necesidad de ir al médico, pero para ello debemos cuidarlas y curarlas correctamente.

En cambio, si te haces una herida un poco más grave será preciso que acudas al médico para obtener su valoración y tratamientos. No obstante también podrás curar algunas heridas un poco graves en casa si tienes los conocimientos adecuados y haces caso de ellos.

Si deseas aprender cómo curar una herida correctamente en casa para no tener que acudir al médico y a la vez estar a salvo y no hacer que las heridas vayan a peor.

Cómo curar una herida leve como cortes y raspones

Una vez que la herida abierta se haya producido y el sangrado sea abundante lo primero que debemos hacer es aplicar presión. Antes de tocar la herida siempre deberás lavarte bien las manos con jabón. Después deberás aplicar presión a la herida utilizando una venda o un trapo limpio para que las manos no toquen directamente la herida y evitar que las bacterias lleguen a la herida. Gracias a la presión aplicada conseguirás disminuir el sangrado y además favorecerá el proceso de coagulación.

Por otro lado, teniendo en cuenta la posición de la herida, si está situada en las piernas, las manos o los brazos, podremos parar o reducir el sangrado si levantamos la extremidad por encima del corazón. Si la herida está en la mano o en el brazo tan solo tendrás que levantarlo por encima de la cabeza. Y si la herida está en el pie o pierna deberás tumbarte, y poner la pierna en alto, ya sea encima de cojines o de lo que tengas a mano.

Una vez que la sangre se ha reducida deberemos limpiar la herida. Empieza enjuagando la herida con agua fría. Después usa jabón para limpiar bien la herida y la piel que la rodea, puedes ayudarte de una toallita o gasa estéril. Después usa otra toallita limpia para secar la herida con suaves toquecitos, nunca frotes la herida, pues te harías más daño. No dudes a la hora que quitar la suciedad, arena o polvo que tengas en la herida, pero hazlo con cuidado para no dañar aún más la herida.

Es posible que el agua del grifo no se lleve toda la suciedad, por lo que posiblemente tendrás que utilizar unas pinzas para poder retirar la suciedad y limpiar bien la herida. Antes de usar unas pinzas directamente en la herida deberás lavarlas con jabón y luego limpiarlas con alcohol para evitar cualquier tipo de infección. Con las pinzas y mucho cuidado retira las partículas que se encuentren muy pegadas a la herida o a la piel circundante. Si no puedes retirar toda la suciedad, o hay algún objeto incrustado en la herida deberás acudir al médico y no sacar el objeto por tu cuenta, puesto que podrías agrandar o agravar la herida si no la retiras de forma segura.

Por último recuerda que cuando vayas a limpiar la herida nunca deberás usar algodón, puesto que el algodón puede dejar restos en la herida, ensuciarla, y por tanto hará más difícil la curación y puede incrementar el peligro de infección. Esto también ocurre con los pañuelos de papel, por lo que la mejor opción para tratar una herida siempre será el uso de gasas estériles.

El siguiente paso después de detener el sangrado y limpiar la herida, es prevenir una posible infección. Para ello deberás aplicar una pomada antibiótica. Existen algunas de venta libre que no necesitan de prescripción médica (como el Polysporin, o el Neosporin), por lo que usa esta crema durante uno o dos días al menos dos veces al día. Siempre deberás leer el prospecto para asegurarte de que puedas usarla. Si estás embarazada o en proceso de lactancia siempre deberás preguntar a tu doctor si puedes usar o no cualquier medicamento.

No te aplique alcohol en la herida, puesto que puede dañar los tejidos y además retrasar la curación.

También puedes usar povidona o betadine para desinfectar la herida y como antiséptico. Aplica un poco sobre la herida y retira el exceso con una gasa estéril.

Por último siempre deberemos cubrir la herida si corre peligro de infectarse por el contacto con la ropa, o pueda ensuciarse con facilidad. Si tapamos la herida ya sea usando un vendaje o una tirita conseguiremos que la suciedad y las bacterias no se acumulen en las heridas, por lo que así estaremos evitando una posible infección. En el caso de que se trate de una herida grande o que esté cerca de una articulación es posible que tengamos que envolver la herida para que no se siga abriendo debido al movimiento. Si se trata de heridas pequeñas o en zonas de poco movimiento los vendajes adhesivos como los apósitos o las tiritas serán suficientes.

Dejar la herida al descubierto lo máximo posible sin que haya peligro de infección ayudará a que esta se mantenga seca y sane más rápido.

Si te has hecho una raspadura, entonces deberás mantener esta zona húmeda, lo que un vendaje con pomada o antiséptico puede ayudarte, de este modo la cicatriz será menor y el proceso de curación será más rápido.

Si se te forman costras en la herida o raspadura nunca deberás retirarla puesto que es la manera natural del cuerpo de ponerse su propio vendaje y ayudar en la curación. Las costras se caerán solas cuando sea el momento oportuno.

Debes tener algunas consideraciones. Nunca deberás apretar mucho el vendaje, porque si no cortarás la circulación y el proceso de curación se ralentizará. Siempre deberás cambiar el vendaje y curar la herida a diario. En caso de que se te ensucie el vendaje o se te moje deberás cambiarlo al momento. En la ducha puedes optar por envolver los vendajes con papel film, o cambiar tus vendajes en cuanto salgas de la ducha.

Cómo curar una herida con puntos de sutura

Si has sufrido un corte o herida muy largo o profundo deberás acudir al médico, ya que lo más seguro es que tengan que coserte algunos puntos de sutura. Si te han cosido la herida el sanitario te dará las instrucciones precisas para el cuidado y cura de tus puntos.

Algunos de estas instrucciones pueden ser.

  • Lavar la zona de la herida entre uno y tres días después de haberse puesto los puntos.
  • Lavar cuidadosamente la mugre y suciedad que se acumule alrededor de la herida y de los puntos.
  • Si empieza a drenar líquido de color amarillo claro de la herida deberás cubrirla. Si el líquido desprende un olor fuerte acude de inmediato al médico.
  • Es posible que el médico te recomiende lavarte y lavar la herida, secar bien la zona con cuidado y volver a cubrirla.
  • Podría mandarte a usar una pomada antibiótica o usar un antiséptico como el betadine para curar diariamente tus puntos.
  • Los puntos se retirarán entre 3 y 14 días después, dependiendo de la zona y del tipo de herida.

Signos de infección

Siempre deberás acudir al médico si presentas signos de infección, los cuales pueden ser:

Fiebre alta, enrojecimiento de la piel circundante y de la herida, sudor excesivo, calor, secreciones de pus en la herida, y aumento del dolor en la herida en vez de disminuir.

Si tu herida se ha infectado después de los cuidados que has tenido deberás acudir al médico para que evalúe el estado de la infección. Podría darte antibióticos orales para eliminar la infección, tomar una muestra de la infección y mandarla a estudio para luego prescribirte  el mejor tratamiento, limpiar la herida y envolverla o hacerle algo para que no se cierre, hacerte volver pasados unos días para ver cómo evoluciona la infección, enseñarte cómo limpiar la herida correctamente o incluso en casos graves es posible que tengas que ir varios días para que sea un sanitario el que te limpie y cure la herida todos los días.

Cuándo acudir al médico por una herida

Deberás acudir al médico por asistencia médica y tratamiento si presentas algunos de los siguientes casos:

  • Cortes en la arteria. Si has sufrido un corte grave o profundo y la sangre sale de color rojo vivo, sobre todo cada vez que el corazón late, entonces presiona la herida y llama a una ambulancia cuanto antes, puesto que podrías tener una arteria seccionada y perder mucha sangre.
  • Cortes largos y / o dentados que son difíciles de curar. Si además el corte es mayor de 5 cm lo más seguro es que precises puntos, para que la herida cierre bien.
  • El sangrado no se detiene después de estar haciendo presión en la herida durante unos largos minutos. Si sigues sangrando después de haber presionado la herida durante unos largos minutos entonces deberás acudir al médico. Esto ocurre sobre todo cuando se trata de heridas graves o profundas, así como debido a algunos medicamentos que impiden la coagulación de la sangre o debido a algún trastorno específico de la sangre.
  • Si las heridas evitan que te muevas o no te dejan sentir una parte del cuerpo esto podría significar que la herida ha alcanzado otras partes de tu cuerpo, como los tendones o incluso los huesos.
  • Si te has herido con objetos contaminados o corres un gran peligro de infección, como es el caso de mordeduras de animales, líquidos corporales, objetos oxidados o heridas contaminadas con heces, entonces deberás acudir de inmediato al médico.
  • Es posible que se te haya quedado algún objeto atascado en el interior de la herida, lo más común es el vidrio, la metralla o las piedras, por ello debes acudir al centro médico para que lo retiren profesionalmente y evitar que quede algo dentro, dañar aún más la zona y evitar infección.
  • Las heridas faciales deberán ser tratadas por un especialista médico, sobre todo si quieres que no te dejen grandes y marcadas cicatrices, además de prevenir infecciones.

Vacuna antitetánica

Si te has hecho una herida profunda, te has cortado con un objeto posiblemente contaminado o la herida está sucia y no te has puesto vacuna antitetánica en los últimos cinco años, entonces lo más seguro es que tu médico haga que te pongas la vacuna antitetánica.

Esta vacuna trata de prevenir el tétanos o trismo, una infección bacteriana que puede provocar problemas respiratorios, contraer los músculos de la mandíbula y del cuello e incluso llegar a ser mortal. Este tipo de infección no tiene cura, por lo que la prevención es la mejor baza para combatirla.

Esperamos que tus dudas sobre cómo curar una herida hayan quedado resueltas y que pongas en práctica estos conocimientos para curar correctamente las heridas que te hagas y no hacer que se agraven o se infecten.

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