El ser humano sufre diversas patologías cuya solución es muy sencilla. Algunas se tratan con compuestos químicos durante un período de tiempo; otras requieren de una pequeña intervención quirúrgica.

Un ejemplo de esto es la fimosis, la imposibilidad de retraer el prepucio debido a su estrechez. Así, el glande no puede quedar al descubierto, ni siquiera durante la erección.
Normalmente, la presencia de fimosis es visible desde la infancia temprana, si bien, existe una edad que la determina. Si a los 13 años el grande no puede quedar al descubierto retrayendo el pene, existe fimosis.

La fimosis suele suponer, cuanto menos, molestias que pueden deteriorar nuestra calidad de vida.
Desde dificultades para el aseo del miembro (que llevan a infección del pene por acumulación de esmegma), hasta la aparición de cáncer de pene, pasando por relaciones sexuales con molestias y/o dolor, llegando incluso a imposibilitarse el acto sexual. También existe riesgo de desgarro del prepucio durante el coito y, si la fimosis es patológica, aparecen dificultades para orinar, lo cual puede desembocar en infecciones de orina y uretra. Es muy grave también la parafimosis, situación en la que el glande pasa por la estrechez del prepucio y se inflama, imposibilitando volver a su posición normal. Esta complicación se considera una urgencia y necesita del tratamiento de personal sanitario.

Para evitar esta situación, los hombres tienen la oportunidad de tratar esta patología. Existen tratamientos no quirúrgicos, como el estiramiento natural del prepucio o el tratamiento con corticoides, pero en este caso nos centraremos en operación. De esta manera, el prepucio es seccionado o eliminado, permitiendo así que el glande pueda descubrirse.

Uno de los tratamientos quirúrgicos más comunes es la circuncisión, que consiste en la extirpación total o parcial del prepucio. Este rito se comenzó a realizar a fin de marcar el momento en la que los niños pasan a considerarse adultos.

Cómo es la operación de fimosisa

Existen culturas y religiones en las que la operación de fimosis es obligatoria o tiene un significado tan importante que a la inmensa mayoría de los hombres se le practica.
Extirpar el prepucio a los niños es el primer mandamiento de los judíos. Esta operación se realiza cuando el niño tiene a penas ocho días de vida.
Los musulmanes, sin embargo, se la realizan como método de purificación espiritual. Su procedimiento no es de obligado cumplimiento, ni siquiera se menciona en El Corán, si bien, es una práctica muy extendida entre sus seguidores.
También en el cristianismo y algunas culturas africanas y australianas es común la realización de este procedimiento.

¿Que necesitas para la operación de fimosis?

  • Pene con prepucio estrecho que impida descubrir el glande.

Instrucciones para la operación de fimosis

  1. En primer lugar, debemos acudir a un urólogo. Este nos confirmará si sufrimos de fimosis. En caso positivo nos aconsejará sobre la intervención.
  2. Si decidimos someternos a la intervención, el centro médico nos hará firmar una serie de documentos informativos y reguladores de la operación.
  3. La cirugía se realiza sin ingreso hospitalario, muchas veces incluso en nuestro ambulatorio (si está adecuadamente acondicionado para ello).Cómo es la operación de fimosisa
  4. Debemos acudir el día indicado, sin necesidad de llegar antes, pero habiendo hecho la digestión.
  5. Para el procedimiento se nos inyectará anestesia local en la zona a intervenir. Sólo se administra anestesia general a niños y en casos especiales en adultos.
  6. La duración de la operación puede variar desde la media hora hasta las dos horas y media, dependiendo de grado de dificultad.
  7. La cirugía puede consistir simplemente en realizar un corte a lo largo del prepucio, para aliviar su estrechez, eliminar un trozo o su totalidad.
  8. Puede ocurrir que, además, se corte también el frenillo, siempre a consideración del facultativo y previo consentimiento del paciente.
  9. El personal médico se encarga de realizar la primera cura y tapar la zona afectada, dejando el pene hacia arriba.
  10. Tras el alta -que suele ser inmediata- el paciente debe guardar reposo durante 48 horas.
  11. Si el médico lo considera, concertará una cita para comprobar el estado de la zona y el avance de la intervención.
  12. Durante los siguientes 7 días debemos realizarnos las curas con Povidona ioadada.
  13. Durante el mes siguiente a la operación debemos evitar realizar ejercicio físico.
  14. No debemos quitar los puntos de sutura; estos se caen solos.

Consejos para la operación de fimosis

  • No debemos tomar aspirina ni derivados durante los 7 días anteriores. Esto favorece el sangrado.
  • No debemos tomar alcohol ya que deshidrata.
  • Evitaremos el mayor número posible de erecciones masturbándonos con anterioridad.
  • El día anterior a la cirugía es aconsejable rasurarse. Así se facilita tanto el trabajo del cirujano como el propio, ya que después debemos hacernos “las curas”.
  • Debemos usar slip ajustados, a fin de no dar soltura al pene. Cómo es la operación de fimosisa
  • Si desea que su hijo se someta a esta operación, espere a que este controle la micción voluntariamente. La circuncisión en edades anteriores sólo se aconseja si existe infección del pene.
  • Son habituales hematomas, hinchazón o sangrado (este desaparece presionando con una gasa estéril). No se preocupe si no son exagerados.
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