Riesgos y peligros de la medicina alternativa.

Muchas personas recurren en la actualidad a la medicina alternativa como la solución en el tratamiento de múltiples enfermedades y síntomas, pero esto conlleva muchos riesgos debido a la falta de información acertada y verificada sobre el tratamiento, las enfermedades y su comportamiento. Esta es una decisión muy importante.

Los peligros de la medicina alternativa.

La medicina complementaria y alternativa es un conjunto de sistemas, prácticas y productos que frecuentemente no se consideran parte de la medicina convencional

Historias en las noticias, artículos o entrevistas sobre las medicina y terapias alternativas son generalmente encuadradas en las palabras de un paciente hablando sobre su propia experiencia con alguna enfermedad o diagnostico, pero todo esto sin pruebas científicas, ni ningún tipo de garantía de que un tratamiento es eficaz o seguro.
Los informes de los medios de comunicación pueden proporcionar información médica incorrecta o confusa, tales como las declaraciones inexactas del tipo y etapa de la enfermedad o las verdaderas posibilidades de supervivencia, y al no señalar ningún tratamiento convencional que se utilizara justo o antes de buscar una terapia alternativa.

En algunos casos esto puede ser el resultado de omisiones o errores accidentales, especialmente si un reportero solamente se apoya en la declaración del paciente como la fuente de su historia.
En algunas enfermedades complejas como el cáncer, sin acceso a los registros médicos detallados (que son confidenciales) es imposible pintar un cuadro totalmente exacto de los rasgos de la enfermedad en un individuo y saber si las terapias alternativas han jugado algún papel en su recuperación.

Los peligros de la medicina alternativa.
Más preocupante aún, son algunos casos en los que la evidencia apunta hacia una interpretación más oscura.
Por ejemplo, algunos empresarios se construyen un gran perfil en los medios de comunicación y crean negocios alrededor de una historia donde aparentemente se han “curado a sí mismos” de alguna enfermedad terminal, a través de la dieta una practica o un estilo de vida.
Las personas que incitan a las terapias alternativas con frecuencia se basan en historias de “supervivientes” que son aparentemente curados debido a sus tratamientos, sin embargo en la mayoría de ocasiones, no proporcionan ninguna evidencia sólida para demostrar que eso es cierto.

Esto crea en las personas enfermas falsas esperanzas y expectativas poco realistas en una cura milagrosa que puede ser facilitada por un módico precio, por comer exactamente los alimentos adecuados o seguir determinados estilos de vida.

Como resultado, el bombardeo de publicidad e información hace que los pacientes o sus seres queridos lleguen inclusive a sentirse culpables o molestos por no haber hecho lo suficiente o no haberlo intentado, a pesar de que no exista evidencia de que tales tratamientos habrían ayudado en su caso.
Sin embargo, si el mismo paciente aun con el tratamiento o terapia muere después, de su enfermedad a menudo no se denuncia, dejando a los lectores, radioescuchas o televidentes con la idea errónea de que el tratamiento alternativo fue un éxito.

Es comprensible y puede ser enorme la resistencia entre los miembros de la familia a admitir que la terapia alternativa no ha funcionado, sobre todo si se trataba de tratamiento con un alto coste.

¿DONDE ESTA LA EVIDENCIA?
¿Sabe usted si lo que llaman la medicina o terapia alternativa se ha comprobado y funciona?
Hay casos en que está científicamente demostrado que una terapia o un tratamiento a base de determinadas plantas es beneficioso. Es más actualmente en las farmacias se puede encontrar una gran variedad de productos a base de plantas, 100 % naturales que está comprobado son eficaces para el tratamiento de síntomas y una variada lista de enfermedades.

Sin embargo, cuando un médico recomienda un determinado tratamiento su decisión se basa en la mejor información disponible sobre las posibilidades de salvar o prolongar la vida de su paciente, junto con todos los riesgos y los beneficios.
Lamentablemente, sabemos que en muchos casos incluso los mejores tratamientos pueden fallar, por lo que se está continuamente investigando maneras más eficaces para diagnosticar y tratar las enfermedades.
A pesar de ello, los tratamientos que hay hoy en día han ayudado a muchísimos pacientes a mejorar la sintomatología, superar enfermedades o salvar sus vidas.

Se entiende perfectamente que las personas quieran aferrarse a cualquier atisbo de esperanza, de que ellos o sus seres queridos se pueden curar, sobre todo cuando se enfrentan a un diagnóstico terrible o inclusive una enfermedad terminal.
Pero a pesar de lo que los terapeutas alternativos puedan discrepar, en la mayoría de los casos no cuentan con la evidencia para apoyar la eficacia de los tratamientos que ofrecen. Sin embargo, ellos normalmente solo ven la posibilidad de ganar dinero (muchos miles de euros en algunos casos) a partir de la venta de sus tratamientos y consejos ineficaces.

Por supuesto, las compañías farmacéuticas tienen la misma posibilidad de ganar ese dinero con los tratamientos contra esas mismas enfermedades. Pero para ello deben proporcionar pruebas de los efectos, la eficacia, seguridad y efectos secundarios de sus recetas a través de la investigación en los laboratorios. Esta información es evaluada por los médicos y profesionales de la salud al momento de decidir si un tratamiento debe estar disponible para los pacientes y ser pagados por los Seguridad Social o Seguros Privados.

Si hubiera una buena evidencia de que los tratamientos alternativos funcionan, entonces se deberían poner junto con los tratamientos convencionales.
Además, los costes potenciales para los pacientes al poner todas sus esperanzas en los tratamientos alternativos van más allá de los financieros.

LOS COSTOS OCULTOS.
Uno de los mayores riesgos de la búsqueda de una cura en medicina alternativa es que posponen o rechazan el tratamiento convencional basada en la evidencia, que de otro modo podrían prolongar o incluso salvar la vida de un paciente.

Uno de los ejemplos más famosos es el caso de Steve Jobs, el exjefe de Apple. Él fue ampliamente informado que padecía un cáncer de páncreas, pero en realidad tenía un tipo muy diferente de cáncer llamado tumor neuroendocrino que comenzó en su páncreas. Tras el diagnóstico se negó al consejo médico, la cirugía y la quimioterapia, optando por las terapias alternativas como la acupuntura, batidos naturales y otros tratamientos que encontró en Internet.

Para cuando Steve finalmente accedió a la cirugía, su cáncer se había extendido y era intratable.

No hay manera de saber si el retraso del tratamiento convencional hizo una diferencia en el resultado final, pero es una decisión que según los informe lamentó.
Luego está el tema de la búsqueda de tratamientos alternativos no comprobados en el extranjero. Viajar al extranjero puede ser arriesgado si un paciente no se encuentra bien, si hay que ingresarlo de emergencia en un hospital, su salud se deteriora aun mas. La organización puede ser difícil, la clasificación de los problemas que se producen en el extranjero puede ser extremadamente costosa y estresante.

Otro riesgo es que los pacientes que optan por utilizar terapias alternativas es que pueden perder oportunidades de cuidados paliativos, como el alivio efectivo del dolor o la reducción de los síntomas por ejemplo en un cáncer avanzado con la radioterapia o medicamentos. A pesar de que no pueden proporcionar una cura, los tratamientos paliativos pueden hacer una gran diferencia en la calidad de vida en las etapas finales del cáncer.

La búsqueda de tratamientos alternativos no probados quitan a la gente un tiempo valioso podrían también, ser un enorme gasto de dinero para la familia y amigos.

Tomar decisiones informadas

Se busca continuamente la evidencia detrás de todo tipo de tratamientos contra las enfermedades, ya sea convencional, alternativa o complementaria. Y se trabaja tan duro como se puede para desarrollar tratamientos más eficaces, el más adecuado para todos los tipos de enfermedades, para los pacientes y sus familias.
Animo a todos,  a pedir la evidencia en demandas aparentemente “milagrosas” y considerar si es científicamente sólida y convincente. Estar informados es la mejor forma de evitar circunstancias en las que podríamos poner en riego nuestra salud o peor aun nuestra vida.

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