Los supositorios son unas preparaciones que son sólidas y su forma se asemeja a la de una bala, este diseño es especial para que pueda haber una inserción fácil dentro del ano. Por lo general son elaborados a base de aceites vegetales junto con medicina. El supositorio se comienza a disolver con la misma temperatura de nuestro cuerpo y de forma gradual se empieza a extender por toda la capa del recto y el intestino grueso y de allí pasa hacia al torrente sanguíneo. Continúa leyendo Cómo poner un supositorio.

Los supositorios pueden ser utilizados ya se para una acción directa en el recto o también como una alternativa a medicamentos orales, los cuales no pueden ser ingeridos por alguien, el fármaco se puede absorber de manera fácil en el recto puesto que esta área tiene un riego sanguíneo bueno.

Poner tu propio supositorio

Consulta al médico

Los supositorios por lo general se pueden comprar sin una receta o fórmula médica, pero no está de más y es más recomendable consultar con el médico antes de proceder a comprar medicamentos nuevos.  Consulta en caso de que hayas tenido estreñimiento por un tiempo prolongado y ya has tratado de curarlo en tu casa por medio del uso de los supositorios, asimismo en caso de estar embarazada, en la lactancia, si hay tomas de otros medicamentos, si lo vas a utilizar en un niño también se debe preguntar si es bueno su uso y cuál es el adecuado. No olvides mencionarle si tienes un fuerte dolor abdominal, si te sientes indispuesto o enfermo o si alguna vez has habido una reacción de tipo alérgica a algún laxante.

Lávate muy bien las manos

Debes lavarte muy bien tus manos utilizando el agua y el jabón, pues las bacterias y los gérmenes tienen la capacidad de poder invadir el sistema inmunológico por medio del recto, así que no les vayas a dar esta oportunidad. No dejes de lavarte las manos así tengas pensado utilizar guantes quirúrgicos al momento de hacerte el procedimiento. Si tienes tus uñas largas es mejor que las cortes, pues no querrás lastimar o rasguñar el revestimiento del recto.

Las instrucciones

Una vez tengas el supositorio lee muy bien las instrucciones, pues aunque pensemos que todos son iguales, realmente existen diferentes productos y por lo tanto la forma para aplicarlos y las dosis de los mismos pueden variar. Cada laxante tiene una potencia y es la que seguramente determinará cuántos supositorios debes utilizar. Así que siempre lee las indicaciones que están escritas en el producto y nunca vayas a exceder la dosis que se recomienda allí.  Si el médico te recetó alguno, sigue las instrucciones que el especialista te dio.

En caso de no necesitar una dosis entera, deberás cortar el supositorio a la mitad, pero a lo largo, pues este tipo de corte hará que te sea más fácil la inserción que si lo haces de forma lateral.

Los guantes

Procede a poner un dedil o unos guantes de látex. Esto no es una obligación, pero te puede ser más cómodo sobre todo si tus uñas están un poco largas.

Endurecer el supositorio

Si sientes que el supositorio está blando, es bueno que lo endurezcas, ya que si lo haces con él blando puede resultar un poco dolorosa la inserción. Así que endurécelo antes de que lo vayas a usar, puedes por ejemplo meterlo en el congelador o en la nevera máximo media hora o ponlo debajo de un chorro con agua fría durante unos minutos.

Lubricación

Es otro punto opcional pero puedes hacerlo, toma vaselina y lubrica el área que está alrededor de tu ano o pregúntale a tu médico que crema te recomienda.

Recuéstate

La forma para recostarte deberá ser de costado, ya que puede resultar una forma más fácil cuando insertes el supositorio, deberás recostarte sobre el costado izquierdo y luego tirar tu pierna derecha hacia tu pecho (hacia arriba).

Si lo prefieres también puedes hacer la inserción estando de pie, si este es el caso deberás pararte con los pies separados y luego agacharte un poco.

También podrías acostarte boca arriba y levantar tus piernas, toma la posición de un niño al que le van a cambiar el pañal.

Insertar el supositorio

Para que la inserción se te haga más fácil deberás levantar la parte derecha de tu nalga para que de esta forma expongas el recto, y con una forma longitudinal introduce el supositorio, así se hará más fácil su paso.  Si eres un adulto  debes intentar empujar el supositorio por lo menos tres centímetros por el recto, en los niños se debe lograr que penetre por lo menos 1,5 cm en el recto.  Lo importante es que te asegures de que ha entrado más profundo del esfínter, porque si no se introduce bien, puede salirse en vez de que el cuerpo lo absorba y lo distribuya.

Firmeza

Después de que hagas la inserción deberás mantener tu nalga junta y firme por unos segundos para que de este modo el supositorio no se vaya a deslizar hacia afuera. Es posible que te debas quedar algunos minutos acostado después de haber hecho la inserción.

Efecto del medicamento

Debes esperar a que el medicamento que tiene el supositorio haga efecto, esto dependerá de cuál uses y puede tardar entre un cuarto de hora y una hora para hacer efecto, te provocará una deposición.

Lávate tus manos

Ahora es hora de que te quites los guantes y te laves de nuevo muy bien tus manos, hazlo con agua templada y jabón, debes frotarte el jabón mínimo por treinta segundos y enjuagarte bien.

Poner el supositorio si eres cuidadora

Higiene

Al igual necesitarás todas las normas de higiene que describimos anteriormente.

Posición

Lo más fácil para ti es hacer que la persona se acueste de lado con sus rodillas dobladas hacia su pecho.

Introducción del supositorio

Deberás sostener el supositorio con tu mano entre tu dedo pulgar y du dedo índice. Con la otra mano levanta y abre la nalga, para que puedas de este modo visualizar la abertura del ano.  Luego comienza a introducir por el recto con mucho cuidado el extremo con punta redonda del supositorio, usa el dedo índice si es para un adulto y eln meñique si es para uno niño. Si es para un adulto se debe introducir mínimo tres centímetros y si es para un niño centímetro y medio, de lo contrario se puede salir del recto.

Juntar la nalga

Debes juntar bien la nalga por un periodo aproximado de diez minutos, para que puedas estar seguro de que el supositorio no se vaya a salir, presiona la nalga del paciente con mucho cuidado para que la misma permanezca junta, cuando pase el tiempo, el calor de la persona hará que se derrita y haga su efecto.

Lávate tus manos

Lávate muy bien tus manos con agua tibia y con jabón. Frota por treinta segundos el jabón y luego enjuágate bien.

Consejos

  • Recuerda siempre lavarte muy bien antes y después de cada procedimiento, las heces tienen bacterias que pueden ser causantes de enfermedades.
  • El supositorio se debe insertar lo más rápido posible. Si se sostiene por mucho tiempo se puede derretir en las manos.
  • Si el supositorio se desliza hacia afuera de un recto, quiere decir que no se ha introducido bien.
  • Se debe tener cuidado de que el niño no se vaya a mover cuando se inserta el supositorio.

 

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