La alcachofa es una planta que se cultiva en clima templado para su uso alimentario entre humanos. Puede llegar a alcanzar los 2 m de altura y, si el frío no ha helado sus raíces estropeándolas, vuelva a brotar de la misma cepa de un año para otro tras la época de invierno. Se caracteriza porque sus hojas forman una especie de rosetón con pocas o ninguna espina.

Originariamente, la alcachofa procede del Mediterráneo occidental, pero actualmente se cultiva y en multitud de países con climas templados en todo el mundo. Se sabe, por ejemplo, que fueron los holandeses los encargados de introducir las alcachofas en Inglaterra, allá por el siglo XVI, y que comenzaron a verse cultivadas en el jardín de Enrique VIII. Estados Unidos tendría que esperar hasta el siglo XVIII para poder disfrutar del cultivo de esta suculenta planta. Fue introducida en California por los españoles y en la Luisiana por los franceses.

alcachofa

¿Por qué consumir alcachofas?

Las propiedades de las alcachofas convierten a esta planta en un alimento muy interesante. Son utilizadas como método terapéutico, como parte de dietas de adelgazamiento y, de forma sencilla, como alimento muy nutritivo.

Un artículo interesante sobre: Cómo Hacer la Dieta de la Alcachofa

A mí, personalmente, me encantan las alcachofas y son muy sencillas de preparar. Además, de beneficiarnos en casa de las propiedades de las alcachofas, a todos nos encanta su sabor. Están riquísimas con unos taquitos de jamón o simplemente hervidas con un poco de pimentón. Son ideales para tomar en cualquier lugar, aunque si te gusta chupar las hojas más duras, no son aptas para consumo fuera del hogar, a no ser que quieras que tus compañeros de trabajo se partan de la risa al verte mondarlas.

Si quieres conocer más datos sobre cuáles son las propiedades de las alcachofas, en ese caso, sigue leyendo este post. ¡Comencemos!

¿Cuáles son las propiedades de las alcachofas?

Las propiedades de las alcachofas son muchas y verdaderamente estupendas. En el siguiente apartado vamos a revisar algunas de las más interesantes. Esperamos que te resulte de utilidad.

  • Reduce los triglicéridos en sangre, lo cual se traduce en una forma natural de controlar el colesterol. Se encarga de dejar por los suelos el colesterol malo y aumentar el colesterol bueno, el HDL.
  • Mejora la tensión alta. Como consecuencia de su gran capacidad de reducir los triglicéridos en sangre, y por tanto el colesterol, otra de sus ventajas es que ayuda a regular la tensión alta. Si padeces de hipertensión y tienes elevado el colesterol, las alcachofas se convertirán en un aliado estupendo para mejorar tu salud de forma natural. ¡y encima están riquísimas! ¿Qué más se puede pedir?
  • Magníficas cualidades diuréticas. Son ideales para las personas mayores, o aquellos que padecen problemas de gota, artritis o retención de líquidos. Gracias a sus cualidades diuréticas ayuda a combatir los problemas circulatorios, reduce la cantidad de grasa en caso de obesidad y elimina toxinas. ¡Una auténtica maravilla de la naturaleza!
  • Fantásticas propiedades digestivas. Si padeces de ácido úrico, si tienes reúma o cálculos en la vesícula biliar, las alcachofas te sentarán genial. Sus propiedades digestivas son excelentes para tratar este tipo de dolencias crónicas.
  • Perfectas para personas estreñidas o con diarrea. Las alcachofas ayudan a regular el tránsito intestinal, tanto si estás estreñido como si padeces de diarrea. Tómalas en infusión, o cómelas hervidas para obtener todos sus beneficios de forma sana y saludable.
  • Una fuente natural inagotable de vitaminas y minerales. Como no podía ser de otra manera, las alcachofas nos ofrecen un alto contenido en vitaminas y minerales: magnesio, hierro, potasio, sodio, vitaminas A y B… Razones imprescindibles para convertir la alcachofa en una comida habitual dentro de nuestra dieta.
  • Perfecta para aliviar los dolores de estómago. Si estás acostumbrado a tomar medicamentos como el omeprazol para aliviar la acidez de estómago, tienes que comenzar a comer alcachofas, pues se trata de una hortaliza que ayuda a realizar correctamente la digestión y controlar el flujo de la bilis.
  • Según estudios recientes, el alto contenido de ácidos pantoeico, flavonoides y cafeico, son una fuente natural estupenda para prevenir algunos tipos de cáncer y mejorar su estado.
  • Ayudan a luchar contra el malestar provocado por la menstruación. En mi casa siempre las hemos tomado hervidas en los periodos de regla (éramos dos hermanas) y realmente funciona. No es que desaparezcan los dolores de la menstruación, pero sí que ayuda a aliviarlos.alcachofas

Algunas recetas con las que disfrutar de las alcachofas

Alcachofas hervidas para los dolores de la menstruación.

Ingredientes

  • 4 alcachofas medianas
  • 1 cebolla blanca mediana
  • Pimentón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Agua

Elaboración

  • En una tabla de madera o de plástico partimos la cebolla y la picamos muy finito. Reservamos. A continuación, vertemos un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra en una cazuela que calentaremos a fuego alto durante unos 3 minutos.
  • Cuando la base de la cazuela esté caliente, agregamos la cebolla picadita y bajamos el fuego a medio-bajo. Doramos la cebolla durante unos diez minutos aproximadamente. Retiramos del fuego y agregamos un par de golpes de pimentón a la mezcla. Reservamos.
  • Mientras, después de haber lavado correctamente las alcachofas para quitar los restos de tierra e impurezas, las pelamos y retiramos las hojas exteriores. Retíralas hasta que llegues a las más prietas. Corta un poco el tallo, pero poquito, porque una vez hervido está riquísimo.
  • A continuación, colocamos las alcachofas sobre la misma tabla que hemos usado para cortar la cebolla y las partimos por la mitad en vertical, hasta obtener dos mitades exactas (como las dos mitades de un huevo duro).
  • Mientras, cogemos una olla rápida y colocamos en su interior las alcachofas, que cubriremos con agua. Deben quedar perfectamente cubiertas y tener, además, un poquito más de agua, pues en la cocción pueden perderla.
  • Una vez esté todo preparado, encenderemos la olla para que se caliente. Una vez esté caliente, cerraremos la tapa en el nivel 2 (especial para verduras y hortalizas) y calentaremos a fuego medio durante 5-8 minutos. Todo depende de cómo te gusten de enteras las alcachofas. Si te gustan muy blanditas, déjalas un par de minutos más.
  • Una vez terminemos, retiramos del fuego y ponemos a calentar de nuevo la cazuela con cebolla a fuego medio. Verteremos en su interior las alcachofas partidas y algo de caldo, tanto como queramos después beber, pues este caldo será la base de nuestra salsa. Cuando la cazuela haya cogido temperatura, bajaremos el fuego un poquito y dejaremos que se hagan durante 10 minutos más.
  • Pasado este tiempo, retiramos del calor y salpimentamos al gusto y ya tendrás listas unas riquísimas alcachofas hervidas perfectas para luchar contra los dolores de regla.
  • Si quieres que la salsa quede fina, puedes retirar las alcachofas y pasarla por un chino. A mí, personalmente, me encanta con los trocitos finos de cebolla por lo que nunca la paso.

Infusión de alcachofas para adelgazar.

Ingredientes

  • 20 g de hojas de alcachofa
  • Agua hirviendo

Elaboración

  • Puedes utilizar para esta receta las hojas más duras que hemos retirado cuando pelamos las alcachofas para hacerlas hervidas. Límpialas un poquito más y añádelas a un cazo con, aproximadamente, una taza y media de agua.
  • Deja que la mezcla infusione durante unos 10 o 15 minutos, los primeros 5 minutos a fuego fuerte y el resto a fuego medio.
  • Retíralas del fuego, tira las hojas de alcachofa y cuela el agua resultante. Puedes echarla dentro de una botella de cristal e ir bebiéndolo a lo largo del día, en el desayuno, la comida y la cena.
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