¿Qué es el sangrado de implantación?

Es posible que hayas oído hablar del famoso sangrado de implantación. Sobretodo si te estás intentando quedar embarazada o acabas de enterarte de que estás en estado, lo habrás oído por algún lado. Pero, ¿sabes realmente qué es este tipo de sangrado?

Cuando una mujer se queda embarazada, una de las primeras señales que le anuncian su estado es un ligero sangrado. Este sangrado ocurre cuando el óvulo fértil, que se encuentra en la trompa de Falopio, es fecundado por un espermatozoide. En este momento, debe bajar por la trompa hasta llegar al útero. Cuando llega y se implanta en la zona endometrial del útero, puede provocar unas pequeñas roturas en las venas y arterias que se encuentran ahí. Y esto ocasiona un sangrado que también es llamado spotting.

En un primer momento, se suele confundir el sangrado de implantación con la menstruación corriente. Esto ocurre porque el sangrado de implantación y la menstruación suelen coincidir en el mismo tiempo. Pero. aunque parezca que hay mucha similitud, son dos cosas muy diferentes.

No todas las mujeres que se quedan embarazadas lo perciben, ya que a veces no llega a ser expulsado del cuerpo. Si se percibe, éste suele ser de color marrón.

¿Qué señales indican que hay un sangrado de implantación?

Instrucciones para reconocer el sangrado de implantación

Hay varios síntomas que nos avisan de este tipo de sangrado. Son las siguientes:

  1. La primera señal es el tiempo. El óvulo tarda un tiempo en moverse hasta el útero e instalarse en el endometrio. Este sangrado suele tardar entre 6 y 12 días en aparecer después de que el óvulo haya sido fecundado. Como hemos dicho antes, este sangrado y la menstruación suelen coincidir en el tiempo. Recuerda cuando fue la última vez que tuviste relaciones sexuales sin protección o con protección (la mayoría de anticonceptivos no son seguros al 100%). Si ya ha pasado mas de un mes desde tu última relación sexual, es poco probable de que lo que tienes sea un sangrado de implantación. Casi con toda seguridad se tratará de la menstruación. Pero si tu sangrado es mucho más débil que de costumbre puede que sea sangrado de implantación. Para estar segura, hazte una prueba de embarazo o un análisis de sangre y sabrás con mayor seguridad si estás embarazada o no. Esta es la razón de por qué hay mujeres que cuando se dan cuenta que están embarazadas se sorprenden al darse cuenta que están de un mes o más.
  2. Una forma de distinguir entre los dos sangrados es fijándose en el color y la densidad. Este sangrado no suele parecerse demasiado a de la regla habitual. Éste tiene un color mucho más claro y débil, y también habrá menos cantidad que si se tratara de la menstruación.
  3. La duración del sangrado es otro de los aspectos que hay que tener en cuenta. El spotting suele durar entre uno y tres días, pero a veces se puede llegar a alargar hasta los cinco días. Sea como sea, la duración es menor que la de la regla común. Esta forma de saber distinguir entre ambos sangrados es mucho más evidente para las mujeres que tengan una menstruación que dura bastantes días. El cambio brusco entre a lo que están habituadas y el nuevo sangrado puede ser una alerta muy efectiva.
  4. En ocasiones el sangrado de implantación puede producir dolores. Lo difícil de distinguir entre los dos tipos de sangrado es que el spotting tiene muchos síntomas parecidos a los que se sufren antes de que llegue el periodo. El desprendimiento del óvulo de la trompa y su camino hasta el útero puede causar algunos cólicos, pero éstos son mucho más ligeros que los dolores habituales. Si los dolores son fuertes y los tienes en la parte alta del abdomen pueden deberse a la llegada del periodo o a alguna complicación con el óvulo. Si el dolor sigue persistiendo a pesar del paso de los días y confluyen con otros síntomas como fiebre, ves al médico cuanto antes.

¿Hay otras señales que indiquen el spotting?

A parte de todas las señales que acabamos de explicar, hay otro tipo de síntomas que pueden ayudarte a saber si tienes un sangrado de implantación:

  • Las náuseas. Muchas mujeres embarazas tienen náuseas por las mañanas y esto puede ocurrir incluso en los primeros momentos del embarazo. Otro aspecto ligado a éste es que puedes tener sensibilidad a ciertos olores que antes no te afectaban. Y puede ser que esta aversión a los olores te causen las náuseas e incluso, llegar al vómito.
  • El cansancio. Si de repente te has sentido muy cansada y te dura varias horas puede ser un síntoma de que estás embarazada. Si te das cuenta que, a pesar de dormir mucho y no hacer mucho esfuerzo físico sigues estando cansada, es posible que la respuesta sea un embarazo.
  • Pechos grandes y sensibles. Vigila tus senos y fíjate si han aumentado ligeramente tu tamaño y si tienes una sensibilidad mucho mayor de lo normal. También fíjate en tus pezones, mira si están más oscuros y grandes que habitualmente. Si esto es así, puede ser una señal más para saber si estás en estado o no.
  •  Ir al baño. Si has empezado a ir al baño con mucha más frecuencia que de aquí para atrás, es una señal más. Puede ser que también tengas pequeños escapes o que necesites urgentemente ir al servicio aunque segundo antes no tenías necesidad de ir.
  • Los mareos. Estos mareos suelen ocurrir durante todo el embarazo y comienzan relativamente pronto. Pueden ocurrir cuando estás sentada o tumbada y te pones en pie con brusquedad o demasiado rápido. También puede pasarte cuando estés subiendo algunas escaleras o simplemente estando de pie y quieta en cualquier sitio.
  • Los cambios de humor. Por último, los cambios de humor pueden alertar de que tus hormonas están revolucionadas. Las hormonas son las principales reguladoras del humor y de los estados anímicos. Por eso, como los embarazos traen consigo un gran cambio hormonal, las mujeres en estado sufren tantos cambios de humor. Éstos pueden ser tan bruscos como estar feliz un minuto y sentirte realmente triste o apenada en pocos minutos más. Pero con este síntoma hay que tener cuidado al interpretarlo, ya que antes, durante y algunos días después de la menstruación también pueden observarse cambios humorales.

¿Qué debo hacer?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que todos estos síntomas y señales hay que tomarlas en conjunto. Ya que si tienes algunos pero otros no, no puedes creer que estás teniendo un sangrado de implantación y, consecuentemente, un embarazo. Por otra parte, aunque hayas observado todas estas señales, no puedes afirmar tampoco que lo tengas.

Puedes hacerte un test de embarazo para comprobar si es realmente un spotting o la menstruación lo que tienes. Pero ten en cuenta que los test de embarazo pueden darte una respuesta sólo cuando te ha faltado tu primer periodo o han pasado unos días desde la fecundación.

Lo mejor que puedes hacer es acudir al médico para que te haga algunas pruebas. Puedes ir directamente al ginecólogo, que será quien pueda responder mejor a tus necesidades. Lo primero que te hará será un análisis de sangre para saber si estás o no embarazada. Te dará una respuesta fiable y te aconsejará lo mejor.

Esperamos que este artículo os haya servido de gran ayuda.

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