El embarazo es para la mayor parte de las mujeres una etapa maravillosa, pero el principal problema de este es que la inmunidad de la mujer está disminuida. Este hecho hace que aumenten las posibilidades de contraer ciertas infecciones, como pueden ser los virus estomacales.

Debido a que la mujer en esta etapa es mucho más vulnerable a cualquier virus u otra enfermedad, suelen ser comunes estos problemas donde la principal limitación es que el uso de fármacos se encuentra mucho más restringido. Es por ello por lo que aunque no se trata de un problema grave, sí puede ser preocupante para la persona, llegando a ser peligroso si se produce la deshidratación debida a la pérdida de líquidos. Por ello, lo más importante para tratar estos virus estomacales durante el embarazo, no solo será el conocimiento de las causas, síntomas y tratamiento sino el hecho de evitar que se produzca esta deshidratación.

¿Que necesitas para tratar un virus estomacal en el embarazo?

Los virus más comunes que causan problemas estomacales son: rotavirus, enterovirus o los virus intestinales, que pueden encontrarse tanto en alimentos o agua contaminados, dando lugar a un proceso infeccioso llamado gastroenteritis o más comúnmente conocido como gripe del estómago, que cursa con la inflamación de propio estómago y con síntomas como diarrea, vómitos, náuseas, fiebre y fuertes dolores abdominales con pérdida de apetito y malestar generalizado.

dolor de higado

Como ya hemos dicho, no se trata de un proceso grave y por tanto este tipo de infección viral no suele tener repercusión en el feto, a no ser que se llegue a producir una deshidratación severa que puede dar lugar a partos prematuros. En estos casos, será imprescindible acudir a un médico porque puede ser necesario la colocación de un suero para tratar de rehidratar a la madre y evitar consecuencias más graves a largo plazo. También será necesario buscar atención médica cuando aparezca sangre en las deposiciones, existan vértigos, pérdida del equilibrio, confusión o disminuya la diuresis.

Con todo esto, es imprescindible por tanto, que el tratamiento básico se centre en evitar que el cuerpo sufra una deshidratación, con dietas con gran cantidad de líquido como zumos o soluciones orales para la rehidratación que además sirven para reponer sales y minerales. También se llevará una dieta suave con alimentos ligeros como sopa, gelatina, arroz blanco, comiendo en pocas cantidades y varias veces al día e incluso mantenerse en ayuno hasta 24 horas si existe una intolerancia total. Otra de las cosas a tener en cuenta será el control de la temperatura y si esta sube, tratar de bajarla con antitérmicos, paños húmedos y mantenerse en reposo. Otra forma efectiva para mantener el cuerpo hidratado, puede ser chupar cubitos de hielo cada cierto tiempo, que ayuda a prevenir los vómitos y como consecuencia, la deshidratación que se origina por ellos. Algo muy importante que habrá que tener en cuenta, es que será necesario evitar los refrescos o bebidas con cafeína/teína, alimentos con excesiva grasa, picantes o muy azucarados que podrían agravar el problema.

Con estos sencillos pasos toda mujer embarazada que presente un virus estomacal con síntomas leve, puede ser tratada en su propia casa, sin embargo, si aparece una sed excesiva, orina oscura o ausencia de esta, pérdida de equilibrio o mareos, boca seca, letargia o intolerancia a la comida durante más de un día, se deberá consultar a un especialista sin ningún tipo de demora, debido a que pueden existir complicaciones graves tanto para la madre, como para el feto, como abortos espontáneos.

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En aquellos casos en los que sea necesaria la ayuda médica, el tratamiento podrá incluir desde antibióticos (solo cuando aparezcan ciertas complicaciones) a la colocación de vías con suero intravenoso. Además se podrán realizar ciertos exámenes de coprocultivo para descartar que esté producido por causas bacterianas.

Como en todo y más teniendo en cuenta que el embarazo es una situación especial que nunca se debe tomar a la ligera, existen una serie de consejos o pautas para prevenir la aparición de esta gastroenteritis producida por los virus estomacales. Entre ellos, se encuentran, la correcta higiene de manos, lavándolas frecuentemente sobre todo antes de manipular los alimentos, siendo esta la principal vía de entrada de estos microorganismos. Por ello, es muy importante tomar y cocinar únicamente con agua potable, lavar adecuadamente frutas y verduras, no consumir carnes crudas y evitar productos lácteos no pasteurizados, respetando siempre la cadena del frío.

Otros consejos en cuanto a la dieta, puede ser la incorporación de jugos de uva blanca, que no solo refuerzan el sistema inmunológico de la madre sino que también permiten regular la actividad intestinal.

Cómo tratar un virus estomacal en el embarazo

Finalmente, cabe decir que en general este tipo de infecciones durante el embarazo causadas por virus estomacales, suelen evolucionar de forma favorable resolviéndose espontáneamente, sin dar ningún tipo de complicación, ni para la madre, ni para el feto, tan solo será importante mantener hidratada a la paciente siguiendo las pautas y consejos anteriormente descritos para evitar la deshidratación y las complicaciones que de ella derivan.

 

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